Hay un momento del mes donde las mujeres no la pasan nada bien y es cuando atraviesan el periodo de la menstruación. De un momento al otro todo está mal y el humor cambia rotundamente, pero esto no es casual. 

El ciclo menstrual de la mujer afecta su cerebro en forma positiva pero también negativa. El hipocampo, el hipotálamo y la amígdala tienden a ser las zonas más afectadas por los cambios hormonales producidos por el ciclo menstrual.

Las hormonas como los estrógenos, la progesterona y la testosterona fluctúan durante el periodo y las “oleadas” de esas hormonas influyen en el estado de ánimo y en la autoestima de las mujeres.

Pero además se producen cambios en el cerebro.  Una vez llega el ciclo menstrual (cada 28 días de promedio) comienzan los altibajos en los estrógenos y su eco en el cerebro femenino. Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences(PNAS), el aumento de los niveles de estrógenos durante estos días, estimulan la liberación de endorfinas que eliminan esa especie de “niebla mental” que sienten las mujeres durante el síndrome premenstrual, ya que los niveles de estrógenos están directamente asociados con el bienestar emocional de la mujer; por ello, los primeros días de la menstruación vienen marcados, en algunas mujeres, por un aumento de la energía, de la felicidad e incluso de inspiración.

Las decisiones impulsivas quedan descartadas durante estos días, debido al aumento de la hormona. Cuanto mayores sean los niveles de estrógeno, menos impulsiva es una mujer.

El dolor menstrual varía su intensidad y por ello puede nublar el funcionamiento cognitivo. Los dolores más fuertes provocan cambios en la materia gris del cerebro. Además las mujeres experimentan una disminución en su capacidad para realizar tareas complejas porque su rendimiento se ve mermado en facetas como la atención.

Fuente: Muy Interesante