El Método Hipopresivo engloba diversas técnicas con posturas y movimientos que logran una disminución de la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica. 

La gimnasia hipopresiva fortalece la musculatura abdominal, lumbar y del suelo pélvico, corrigiendo malas posturas y dolores de espalda. 

Reduce el perímetro abdominal aportando mejoras estéticas, posturales y funcionales, es una excelente prevención a todo tipo de hernias (inguinales, abdominales, crurales y vaginales), regula los parámetros respiratorios, mejora de la función sexual, previene la incontinencia urinaria, previene lesiones articulares y musculares por la normalización del tono muscular general, proporciona una eficaz protección lumbo – pélvica y como todo ejercicio físico, produce bienestar y placer.  

La técnica hipopresiva se basa en el mantenimiento de una determinada postura durante cierto tiempo. Es un método de corrección postural y está recomendada para reducir la cintura, mejorar la actitud postural y trabajar y reforzar el suelo pélvico. También para deportistas que quieran incrementar su rendimiento y prevenir lesiones y sobre todo para mujeres que practican actividad física y deporte para prevenir la caída de los órganos pélvicos.

Abdominales hipopresivos: reduce el tamaño de la cintura, mejora la postura de la espalda, ayuda a extender las vértebras, y es bueno para las mujeres que han dado a luz.

¿Por qué son buenos los abdominales hipopresivos?

La razón es simple. Cuando se hacen estos abdominales, la presión del abdomen se reduce, la protección de los órganos internos y la reubicación de los mismos mejora significativamente.

Una de las cosas buenas de hacer este tipo de abdominales, es que los podemos hacer mientras estamos sentados o de pie. Se deben hacer en ayunas, y no deben considerarse un sustituto del ejercicio abdominal tradicional; sino que son un entrenamiento complementario.

Para realizar los ejercicios abdominales ya sea en posición acostado, sentado o de pie, hay puntos cruciales que debés seguir para poder hacerlos correctamente.

Autoelongación: estirá tu espalda todo lo que puedas, como si quisieras aumentar tu estatura.

Doble mentón: meté el mentón hacia adentro. Debés tener la sensación constante de alargar la columna vertebral.

Inspirar profundamente: tomá  aire hasta llenar los pulmones completamente, mantenelo unos instantes.

Apnea: después, soltá lentamente el aire hasta vaciar por completo los pulmones.

Esconder el abdomen: a continuación, separá las costillas, como si quisieras hacer una inspiración profunda, pero sin introducir nada de aire en los pulmones. Con esto se consigue introducir el abdomen hacia adentro. No debés hacer fuerza para meter el abdomen, debe meterse hacia adentro como consecuencia de los pasos anteriores.

¿Cómo saber si estoy haciendo bien los abdominales hipopresivos?

Para saber si estás haciendo el ejercicio correctamente, podes fijarte si se produce una hendidura en las fosas claviculares y si el diafragma se introduce hacia adentro mediante la separación costal y no por contraer voluntariamente el vientre.

Abdominal sentado o el ¨sastre¨

Sentate en el suelo con las piernas cruzadas o semiestiradas, manteniendo tu espalda recta haciendo la autoelongación y el doble mentón. Colocá los brazos delante de los ojos con las palmas de las manos mirando hacia adelante.
En esa posición procedé a realizar el ejercicio.

De pie
Colocate de pie, con los pies debajo de las caderas, luego estirá tu cuerpo todo lo que puedas, como si quisieras crecer, para lograr una autoelongación.

A continuación bajá ligeramente el mentón llevándolo un poco hacia atrás.
Con los brazos ligeramente separados del cuerpo, hacé fuerza hacia abajo y un poco hacia atrás para tensar la musculatura de la espalda
Después, cambiá el peso del cuerpo hacia la punta de los pies, pero sin separar los talones del suelo ni doblar el tronco.

Manteniendo esa posición, tomá aire profundamente, mantenelo unos segundos y expulsalo lentamente hasta que no quede nada de aire dentro de los pulmones. A continuación y el paso más importante y complejo, separá las costillas, como si quisieras hacer una inspiración profunda, pero sin tomar nada de aire. Esto provoca que el abdomen y vísceras suban al mismo tiempo que se mete para adentro.

Con el siguiente video podes poner en práctica los ejercicios. Ante alguna inquietud escribimos con tu consulta.

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