La imaginación no tiene límite, y menos si bautizando un lugar se crea un nuevo atractivo turístico. Por ello no me he sorprendido tanto al comprobar que la roca elefante de Islandia, y la de Nueva Zelanda, no son las únicas en el mundo.

Isla Heimaey, Islandia

Ésta ya es de sobra conocida. En la isla habitada de Heimaey, en Islandia, la erosión ha tallado ojos, mandíbula y trompa a la roca basáltica, de un color parecido a la piel de un elefante.

 

Tongaporutu, isla norte de Nueva Zelanda

Si la de Islandia tenía bien detallada la forma de la cabeza, el paquidermo rocoso kiwi, parece estar caminando por la orilla, saliendo del agua. Cerca de Tongaporutu hay unas formaciones conocidas como las Tres Hermanas (Three Sisters) y junto a ellas, la conocida Elephant Rock, solamente accesible cuando la marea está baja. Por su tamaño, parece más mamut que elefante.

 

California, Estados Unidos

En el Parque Nacional de Point Reyes, en California, encontramos otro enorme elefante, en este caso la fantasía va todavía más lejos, llegando a imaginar un elefante bebiendo agua.

 

Cerdeña, Italia

Al norte de la isla de Cerdeña, al lado de Castelsardo, encontramos otra famosa roca elefante. La Roccia dell’Elefante, que parece un paquidermo entrando en la carretera 134, es un fragmento de roca desprendida del monte Casteddazzu, que rodó valle abajo y posteriormente fue erosionada. Además, en su interior tiene dos cuevas funerarias (domus de janas) del Neolítico.

 

Nevada, Estados Unidos

En el estado de Nevada, uno de los lugares más fotografiados del colorido Parque Estatal Valle del fuego, además de los petroglifos, es esta formación de piedra rojiza. Ciertamente, esta roca podría parecer cualquier cosa, también un elefante.