El partido tuvo un primer tiempo en el que parecía estar todo a favor de Estados Unidos, pero el combinado argentino con gran perseverancia a la hora de atacar y con una defensa que se encargó de poner presión al local, permitió irse al descanso en ventaja por 21 a 16.
En el complemento, el experimentado conjunto local -con muchos integrantes que jugaron el Mundial de Inglaterra- intentó imponer condiciones llevando el juego a la fricción, el contacto y a jugar por el centro de la cancha. Producto de un try generado por ese dominio y por los penales que le fueron cobrando a los argentinos, llegó el empate transitorio.
Luego, los chicos argentinos comenzaron a encontrar espacios generados por un ataque inteligente que al acelerar, desnudó las falencias defensivas locales. La ventaja (gran try de Bertranou después de una jugada de muchas fases) se volvió a equilibrar con un try por una intercepción.
A cuatro minutos del pitazo final, Fry llegó al ingoal argentino y la suerte parecía sellada, pero el equipo argentino no sólo llegó al try a falta de dos minutos, sino que lo hizo con un hombre de menos y con su sello característico, moviendo la pelota y atacando mirando siempre lo que hay enfrente, y agregándole una alta dosis de aplomopara ir a buscar el partido.
Dos penales errados por lado con el tiempo cumplido sellaron la historia. Así, ambos equipos obtuvieron puntos por el empate y bonus por marcar cuatro o más tries (Argentina marcó 5 y Estados Unidos, 4).
El próximo fin de semana, Argentina XV enfrentará a Chile en el Estadio del Bicentenario de San Juan por la segunda fecha del certamen.
Fuente: rugbytime.com
