Julieta Carricondo presenta su primer título, una colección de cuentos sorprendentes, publicada por Leo Libros. Este viernes 14 de marzo, a las 20, en La Bancaria (España 1234 de Ciudad), se lanza “Morimos todo el tiempo”, relatos que ahondan en lo más profundo del espíritu humano.
Desde el prólogo, la periodista Carina Bruzzone sostiene: “De las muchas cosas que suceden al recorrer las páginas de estos cuentos, la principal y más inspiradora es la de poner sin esfuerzo al lector en la piel de cada uno de los personajes de manera visceral, sin pasar por el análisis lógico de las situaciones descritas ni como mero espectador de historias ajenas que se suceden sin conexión, como testigo de un relato en blanco y negro sobre una pantalla de papel. Por el contrario, cada una de las historias sumerge al lector en la íntima voracidad emocional que transitan los protagonistas, enfrentados a los oscuros túneles de sus propias decisiones”.
En esta opera prima la joven escritora demuestra madurez narrativa, profundidad en el tratamiento de los temas y plasticidad en el despliegue de estilos y subgéneros. En sus narraciones conviven de manera natural el policial, la distopía, el terror y el realismo, con cuentos en los que el ojo está puesto en la psicología de los personajes y en sus capacidades o incapacidades para resolver los conflictos.
Conversamos con la autora acerca del libro, sus influencias y su escritura.
Además de escribir, ¿a qué te dedicás?
Soy bioingeniera y me dedico a la inteligencia artificial.
¿Usaste la inteligencia artificial para tus relatos? ¿qué opinás del uso que muchos autores hacen de esta herramienta?
Cero. Suena un poco acartonada todavía para esos usos. Y no suele aportar ideas originales. De los autores que la usan, no conozco ninguno. Pero creo que es eso, una herramienta y no me parece mal. Los seres humanos usamos las herramientas para expandir nuestros horizontes y eso es válido.
¿Qué influencias literarias o de otro tipo nutren los cuentos de tu libro?
Como muchos, amo a Borges. Pero no me da… (risas). Te diría que estos cuentos se inspiraron bastante en Poissant, en El Cielo de los Animales. Algunas cosas, en el gore o terror de Mariana Enríquez. Y cosas de Aramburu, que me parece un absoluto desquicio narrativo. Algo que no es quizás una influencia literaria con todas las letras, pero siempre está, son mi papá y mi abuela. Mi abuela nos contaba cuentos clásicos de chicos y mi papá nos sacaba a caminar y se iba inventando historias con juegos. Creo que siempre que empiezo a cranear una historia vuelvo un poco a la finca con mi viejo. A su inventiva desde lo lúdico y a mezclar cosas que, en teoría, podrían no tener nada que ver pero se enlazan con la trama.
Teniendo en cuenta el título, ¿de qué manera la muerte atraviesa estos relatos?
La muerte atraviesa los relatos como atraviesa la vida misma. Quiero decir: la vida y la muerte son parte una de la otra. Y dudo que pudieran existir por separado. Son esas díadas indivisible que forman los dameros que pisamos. Y nunca se puede poner el pie solo en la baldosa blanca o negra. Porque estamos hechos de esos opuestos complementarios que nos dan textura, nos enriquecen.
¿Cómo describirías a los personajes de tus cuentos y qué tienen en común?
Creo que el mayor denominador común son las tragedias personales. Lo otro que creo que tiene es que siempre entran en juego sus limitaciones para enfrentar las tragedias
A todos nos encanta la capa de superhéroes, pero, al final del día, somos personajes y lo que nos duele es lo que va quedando. El hilo conductor de todos los cuentos es la identidad. La búsqueda de entender quiénes somos. El “conocete a ti mismo” es todo un desafío desde su concepción. A veces vemos el quién somos como un resultado o estadio, cuando es un proceso. Algo totalmente vivo. Entonces, el desafío está en ir descubriendo quiénes somos a medida que nos vamos construyendo.
¿Cómo surgió este libro?
Salió de un tirón de dos años… (risas). La idea fue armar el libro y que el tema fuera el de la identidad. Terminé hablando mucho la fragmentación de esa identidad, de la búsqueda que conduce al encuentro de lo no buscado. El deseo de reunir lo disperso de aquello que nos constituye como seres humanos. El proceso ese de dos años lo hice mucho con Candela Morón que se dedica justamente a procesos de acompañamientos de escritores en pleno proceso creativo. Después te diría que la lectura más importante fue la del Ale (Alejandro Frias, editor de Leo Libros), que finalmente decidió apostar por este proyecto y publicarlo. Escribo desde los 7 años y creo que nace un poco en lo que te contaba de mi papá y mi abuela.
Sobre la autora

Cuando Julieta nació, le diagnosticaron fibrosis quística. Al no poder llevar una vida plena, se refugió en los libros y, con 8 años, comenzó a asistir a un taller literario en la biblioteca popular de su pueblo.
Ganó una mención en la Beca Adolfo Calle, así como una mención y el segundo lugar en la categoría Poesía, y en dos ocasiones, el primero en la categoría Cuento del Concurso Provincial de Cuento y Poesía Martha Beatriz Bustos. En el 2020, ganó el primer puesto en el concurso de cuentos Adoniram de Colombia.
Gracias a sus experiencias de vida, pudo compartir su historia en una charla TEDx, sobre vivir con enfermedades crónicas. Actualmente se encuentra trabajando en un libro de cuentos para adultos.
Para agendar
Presentación de “Morimos todo el tiempo” de Julieta Carricondo
Fecha: viernes 14 de marzo.
Lugar: a las 20.
Hora: La Bancaria (España 1234 de Ciudad).
