La Escuela de Vendimia Chakaymanta del barrio La Favorita (Ciudad) es finalista del Martín Fierro Nacional de la Danza. Fue seleccionada dentro de la categoría “Grupo Mix de folclore”.

La gala de premiación, organizada por APTRA, se realizará el próximo 7 de diciembre en el reconocido espacio Golden Center Eventos de Buenos Aires y será televisada para todo el país. Por el momento, solo podrán asistir 6 bailarines de Chakaymanta, pues no cuentan con más presupuesto para el viaje.

La nominación de la Escuela de Vendimia Chakaymanta no sólo representa un gran logro para sus bailarines, sino que también es un reconocimiento al arduo trabajo y la pasión que caracterizan a la danza folclórica mendocina. Este hito se suma a otra gran noticia para la Escuela, que también ha sido pre seleccionada para el Festival de Cosquín, reafirmando su lugar como una de las instituciones más destacadas del país.

Karina Armendáriz y Mahyra Saad, CEO y productoras del Martín Fierro Nacional de la Danza, expresaron su alegría y agradecimiento por la participación de los talentos mendocinos. “Nos llena de alegría contar con su participación en este hermoso proyecto, aportando su experiencia, conocimiento y dedicación, que fueron fundamentales para garantizar la imparcialidad y excelencia en el proceso de selección. Su compromiso con el arte y el espectáculo nos inspira a seguir creciendo. Gracias por ser parte de esta fiesta de la danza que recién comienza”.

El jurado que elegirá a los mejores bailarines del país estará conformado por importantes profesionales de la danza a nivel nacional que trabajan en televisión, radio y eventos.


En referencia al trabajo que viene haciendo la Escuela de Vendimia Chakaymanta, su director, Sergio Magallanes, comentó: “Quedar seleccionados y ternados es algo muy importante. No solamente importante para nosotros, sino también para la sociedad de la danza. Para nosotros es más que un logro cumplido. Yo, como maestro, ya me doy como consagrado con respecto a este premio”.

“Nosotros, desde el trabajo social que generamos, hemos logrado llegar a ciertos escenarios y lugares que nos posicionan como referentes y ponen en valor el trabajo que hacemos durante todo el año, en conjunto con las familias, con los amigos, con los artistas, la entrega total de los artistas es única”, cerró Magallanes.

Historia de la escuela

En entrevista con El Sol, Sergio Magallanes habló acerca de los orígenes y características de esta agupación.

“Chacaymanta es una escuela que tiene 53 años, relacionada netamente con la Fiesta Nacional de la Vendimia. Se fundó en 1972, en el barrio San Martín, por un proyecto social. La mayoría de los integrantes, oriundos del barrio San Martín, eran artistas de la Fiesta Nacional de la Vendimia, inclusive cuando no se hacía la fiesta en el Frank Romero Day, ¿no? Mi papá y mi mamá, entre otros bailarines, decidieron formar Chacaymanta. Se tomó como un proyecto social para los barrios del oeste, que al principio fueron asentamientos.
Bueno, para hacer un trabajo de contención y un trabajo cultural, se decidió armar este ballet, que después se trasladó al barrio La Favorita, pero siguió trabajando en los barrios San Martín, Olivares, Flores Sur, en todo lo que es la parte que costeaba la ciudad de Mendoza. En La Favorita es donde se generaron las vendimias más grandes y siguió el caudal más fuerte, porque como era la única casa que también estaba cerca por ahí del Frank Romero Day, todos iban para allá
“, relata.

¿Cómo llegaste a ser director de la escuela?

En el barrio La Favorita esto empieza a tomar un volumen grande, con muchos alumnos, toda la comunidad del barrio pasó por ahí, hasta que mi padre, hace como más de 20 años, me da la dirección de Chacaymanta y empezamos a fortalecer el trabajo, que se trasladó a otros departamentos. Tenemos sede en casi todos los departamentos, después se contagió a otras provincias, como La Matanza, Buenos Aires, en El Chaco, en Tierra del Fuego, y después, bueno, la sorpresa más grande fue cuando la sede de Uruguay pidió estar con el nombre de Chacaymanta, siguiendo el mismo proyecto social que nosotros, y hay una sede en Chile, en Putaendo, que creo que pertenece a la comuna de San Felipe. Entonces, desde ahí que nosotros venimos trabajando, pero siempre el proyecto fue trabajar en los barrios, hacer, digamos, un trabajo social bastante profundo, pero enfocado en la Fiesta Nacional de la
Vendimia, nosotros encaramos la tarea de estudiarla, de predicarla y darle el amor que se necesita. También empezamos a mirar los grandes festivales, como Cosquín, el Festival Nacional del Malambo, y hoy por hoy esto, que se llama Martín Fierro.

Sergio Magallanes con su padre, don Enrique Magallanes.

¿Cuántos alumnos hay en la escuela?

Chacaymanta tiene muchísimos alumnos. Teníamos más de 7.000 alumnos antes de la
pandemia. Bueno, después de la pandemia se redujo un montón, casi a más de la mitad.
Pero empezó a tomar fuerza nuevamente porque éramos los únicos que habíamos quedado trabajando. Así que seguimos. Y después empezamos a incursionar netamente el tema competitivo, en el Festival Nacional del Malambo y en el Festival Nacional Cosquín. El Campeonato Femenino, entre otras cosas. Se dieron lindas cosechas, ¿no? De tanto que hemos sembrado. Todos los profes nuestros trabajan ad honorem y, bueno, es por eso que tenemos un equipo bastante importante, con mucha gente que también nos acompaña. Este año, en el mes de junio, se empezó a gestar lo del Martín Fierro Nacional de la Danza, que nosotros pensábamos que era, no sé, que era una propaganda, como esas propagandas volátiles que andan por ahí en las redes sociales. Pero no, era en realidad el verdadero Martín Fierro que generaba APTRA.

Enrique Magallanes y María Sarabia, fundadores de Chakaymanta, junto a su hijo, el actual director de la escuela, Sergio Magallanes.

¿Cómo fue el proceso hasta quedar como finalistas?

Nos hacen llegar la información y nosotros veníamos de realizar la apertura de la Fiesta Nacional de la Vendimia de este año, el 2025, que fue para nosotros, digamos, como el techo máximo hacer la apertura, lo más hermoso que nos había pasado, ¿no? Después de llevar las primeras mujeres a Cosquín, nosotros generamos el primer documental que existe de las mujeres en el malambo a nivel nacional. No existe otro más que el que hemos hecho nosotros. Después de todo esto que ha pasado, se nos dio la oportunidad de presentarnos en el Martín Fierro, que se iba a hacer en San Rafael y se trasladó al
Departamento de San Martín. Se hizo en Palmira, donde llevamos el mismo concepto que se llevó a la Fiesta Nacional de la Vendimia, pero con muchos menos bailarines. Éramos 16 bailarines, mientras que en la Vendimia éramos 120. Pasamos, digamos, la primera instancia, porque eran dos etapas, ¿no? Nosotros fuimos y participamos con un show reducido en el Teatro de Palmira. Esperábamos ver cuándo iba a ser la preselección, que recién ahora, en octubre, se hizo. Nosotros estábamos esperando que llegaran los resultados para ver cuándo nos tocaba y si teníamos que participar o no, pero después de tanto esperar, la producción de APTRA directamente nos nomina y nos manda a la terna en el rubro “Mix de folclore”, directamente a la gala final del Martín Fierro el 7 de diciembre. ¡No lo podíamos creer! Uno a Martín Fierro lo veía por la tele, que estaba dedicado solamente al cine, al espectáculo, al periodismo, y que hoy por hoy le pase a la danza es grandioso.

¿Qué significa esto para ustedes?

Para nosotros, de donde venimos, nuestro trabajo social de los barrios y de todos los lugares donde frecuentamos y lo que hacemos, creo que es, digamos, uno de los galardones más importantes. El solo hecho de estar ternados ahí, estar nominados, es un premio gigantesco. Sabemos que obviamente tenemos que competir con otros grandes también. Tenemos la fe de que podemos llegar a ganar, pero el estar ahí esa noche en la alfombra roja, vivir lo que vive el espectáculo nacional, internacional, como se vive acá en nuestro país, es enorme. Hoy estamos con una emoción tan grande que no lo podemos creer. Es tremendo lo que estamos sintiendo, principalmente cada vez que llegamos al ensayo del barrio La Favorita, o que estamos en Las Heras, o que estamos en Luján, o que estamos en Rivadavia, los ensayos, y decir desde acá nos vamos al Martín Fierro Nacional de la Danza…

Es muy importante este logro. ¿Qué piensan tus padres?

Mis padres fueron mis maestros. Mi madre me enseñó el malambo. Ellos tienen 68 y 67 años y siguen bailando. Es muy importante e inédito lo que está ocurriendo porque no tiene precedentes que una escuela de barrio esté en una terna del Martín Fierro. Es único.

Entonces, esto ya es histórico no sólo para la escuela, sino para Mendoza y el país

Sin dudas, pero también hay algo que quisiera destacar, que nosotros no les enseñamos solamente a bailar y a estudiar la vendimia, sino a conocer otras oportunidades de la vida a los chicos, porque en el barrio, en los barrios no paramos, no paramos ni en vacaciones de invierno ni en vacaciones de verano. Nuestros profes van todos de onda, todos los que trabajan en Chakaymanta, colaboradores de otros departamentos también están gratis. Creemos que se pueden lograr muchas cosas. No sacamos a los chicos de la calle, como se dice por ahí. Tenemos lo que los padres de esos barrios, de los barrios de donde venimos nosotros, queremos lograr para nuestros hijos. Un mejor entorno, una actividad cultural que los ayude a conocer un poco más, que los empuje a tener otros conocimientos, ver una alternativa, porque no todos bailan. Algunos se quedan metidos en la técnica, en empresas de montaje de escenario, de sonido, han pasado a poner otra escuela. Obviamente más allá que el fuerte nuestro es la danza y el malambo, ¿no? Trabajamos con niños de los 4 años y hasta tengo una alumna que tiene 82 años. También trabajamos con chicos con discapacidad. Es un gran trabajo que realizamos de lo posible con gente amiga, conocidos, y bueno, cuando no hay actividad, nosotros tenemos que salir sí o sí a conquistar, digamos, los lugares para poder generar actividades. No paramos nunca.