Mohammed Abad, residente de Edimburgo, Escocia, tenía seis años de edad cuando se vio involucrado en un accidente horrible vial. Fue golpeado por un vehículo y luego arrastrado cerca 180 metros, hecho que le hizo perder el pene y su testículo izquierdo. Tras el accidente, y hasta la fecha, Abad ha sido sometido a 100 cirugías.

Hoy, a los 43 años de vida, gracias a los avances en la medicina moderna y a un equipo dedicado de la Universidad de Londres, Abad tiene un pene biónico.

El equipo de la Universidad de de Londres ha pasado más de tres años en el desarrollo de este dispositivo de 8 pulgadas recubierto con injertos de piel extraída del antebrazo de Abad y que se pone erecto por bombeo mecánico de fluidos hacia dos tubos. La bomba se activa mediante un botón situado cerca del testículo.

“Cuando se quiere un poco de acción, debes pulsar el botón ´ON´”, dijo Abad a The Sun. “Cuando terminas, vuelves a pulsar el botón”. Se demora unos segundos. Los médicos me han dicho que siga practicando”.

Abad ya había atravesado dos intervenciones antes de la reciente y maratónica sesión quirúrgica de 11 horas para la instalación del aparato.

Los médicos del equipo indican en el informe que la prótesis debe ser suficiente para que Abad pueda iniciar una familia, si así lo desea.

Hace dos años, Abada se casó con una mujer sin decirle sobre su condición. La mujer finalmente se separó del hombre el año pasado tras enterarse y no poder sobrellevar la situación.

Empleado de una agencia de seguridad privada, el hombre dijo tras someterse a la última operación: “Le diría a mi futura pareja. Algunas mujeres quizás quieran probarlo”.

Esta es la primera vez que un dispositivo de este tipo se implanta con éxito. Sin embargo, en marzo, un hombre sudafricano de 21 años de edad recibió el primer trasplante de pene natural del mundo.