En plena conferencia de prensa en el hotel Sheraton, Patricia Bullrich tuvo un problema inesperado.

En un día caluroso, mientras respondía las preguntas de la prensa, flanqueada por Alfredo Cornejo y Luis Petri, a Pato le dio sed. A mano tenía una botella de soda.

Aprovechó que su compañero de fórmula estaba respondiendo una pregunta sobre Impsa -que Cornejo le sugirió sutilmente no responder-, cuando destapó la botella y el gas fue demasiado para la ex ministra de Mauricio Macri.

Bullrich terminó salpicando a todo el mundo en la mesa, lo que desató las risas de sus aliados políticos.