La sesión de este miércoles de la Cámara de Diputados fue tranquila como agua de tanque. Salvo en un momento, mientras se trataba la adhesión nacional a la Ley de Recetas Electrónicas, los legisladores Emanuel Fugazzotto, del Partido Verde, y Gustavo Cairo, de La Unión Mendocina (LAUM), mezclaron los temas y empezaron a los gritos por la Revisión Técnica Obligatorio (RTO).

Con un claro tono proselitista, ambos diputados aprovecharon para discutir, en un tono bastante elevado, una propuesta de campaña de ambos partidos.

El que primero que pegó el grito al cielo fue Fugazzotto luego de que Cairo comentara que “estamos tratando una adhesión nacional a un tema de salud, tranquilamente no podríamos adherir al igual que la RTO. Pero hubo legisladores que en 2020 tuvieron la genialidad de adherirse y ahora nosotros queremos desadherir”. Parece un trabalenguas.

Inmediatamente, el candidato a vicegobernador del Partido Verde pidió la palabra y apuntó a los gritos contra Cairo al decir que lo único que han propuesto desde la implementación de la RTO es ampliar los plazos de la misma.

“No sé cómo Cairo me va a responder porque lo único que han hecho es ampliar los plazos porque el negocio les encanta. Porque fueron junto a Cambia Mendoza en aplicar la RTO. A mí no me gusta que hagan el uso de palabra para quienes estuvimos luchando contra este curro cuando los aliados al Gobierno miraron para el costado y no hicieron nada”, expresó de manera efusiva Fugazzotto.

Lo que siguió no fue muy argumentativo, sino más bien en el terreno de la chicana. El dirigente del partido ecologista trató a Cairo y a La Unión Mendocina de “sanguchito de escombro”. Mientras Fugazzotto arremetía contra LAUM, la platea preferencial del peronismo lo aplaudía: “Bien, Fugazzotto”, gritaban.

Ante el show que se estaba dando en el recinto y tras varias idas y vuelta entre Cairo y Fugazzotto, la cámara decidió pasar un cuarto intermedio.

Durante el receso, se reunieron en el centro del recinto, Cairo, Fugazzotto, José Luis Ramón y otros diputados para darse abrazos y reírse sobre el momento “tenso” que se produjo durante la sesión. A la vuelta del cuarto intermedio, la adhesión nacional a la Ley de Recetas Electrónicas se aprobó por unanimidad.