La sesión especial en la que el jefe de Gabinete Guillermo Francos por el criptgate estuvo marcada por la tensión política, pero también dejó entrever las diferencias internas en la oposición.
En el radicalismo mendocino, por ejemplo, sólo uno de los diputados estuvo en su banca para dar quórum. Se trata de Julio Cobos.
Llamó la atención la soledad del ex vicepresidente porque el bloque de la UCR había firmado un proyecto de resolución, que incluía la firma de las autoridades y otros legisladores como Lisandro Nieri y Pamela Verasay, es decir con consenso interno, para que Francos diera explicaciones sobre el espinoso tema que corrió de eje al Gobierno nacional.
