Durante años, el piso flotante se mantiene como una de las opciones más usadas para renovar casas y departamentos. Sin embargo, en el escenario actual del diseño de interiores, empieza a quedar relegado frente a una alternativa que crece con fuerza y se posiciona como tendencia para 2026: los pisos laminados en espiga.
Este tipo de revestimiento, muy utilizado en Europa, irrumpe en el mercado local como una solución estética y funcional para quienes buscan modernizar los ambientes sin obras complejas.
Por qué el piso flotante deja de ser la opción preferida
Especialistas en diseño interior coinciden en que el piso flotante presenta limitaciones que hoy pesan más que sus ventajas. El sonido hueco al caminar, la baja tolerancia a la humedad y la suciedad que se acumula entre las juntas son algunos de los puntos que generan rechazo.
A esto se suma el desgaste visible con el paso del tiempo, especialmente en hogares con niños o mascotas, donde las marcas y rayones aparecen con mayor facilidad.
Pisos laminados en espiga: qué son y por qué se imponen
Los pisos laminados en espiga utilizan un patrón geométrico clásico que vuelve a cobrar protagonismo. Su sistema de colocación es rápido y sencillo, sin necesidad de obras extensas, y permite renovar un ambiente en poco tiempo.
Uno de sus mayores atractivos está en la estética. Las láminas imitan la madera con texturas y terminaciones hiperrealistas, lo que aporta una sensación de mayor sofisticación y calidez en los espacios.

Diseño, resistencia y versatilidad: las claves del éxito
El diseño en espiga genera movimiento visual y profundidad, haciendo que los ambientes se perciban más amplios y luminosos. La luz natural realza el entramado del piso y potencia una atmósfera moderna y acogedora.
En cuanto a la durabilidad, estos pisos muestran un mejor rendimiento frente al uso diario. Resisten golpes, arañazos y cambios de temperatura, además de comportarse mejor ante la humedad, lo que reduce el riesgo de deformaciones.
Otra ventaja es su capacidad de adaptación. El patrón en espiga combina con muebles de distintos estilos y colores, desde propuestas minimalistas hasta decoraciones más audaces, sin perder elegancia ni armonía.
Con una estética cuidada, mayor resistencia y una instalación práctica, los pisos laminados en espiga se consolidan como la alternativa que desplaza al piso flotante. Todo indica que en 2026 este tipo de revestimiento se convierte en uno de los grandes protagonistas del diseño interior.
