Vivir en un espacio con poca luz natural no significa renunciar al verde en casa. Existen plantas de interior que se adaptan perfectamente a estas condiciones. Además de ser decorativas, muchas de ellas ayudan a purificar el aire y requieren cuidados mínimos.
Aquí presentamos 5 especies perfectas para espacios con sombra:
Cinta o Malamadre (Chlorophytum comosum)
Una de las plantas más resistentes y populares. Sobrevive con luz indirecta e incluso artificial, y sus hojas alargadas aportan un toque fresco a estanterías o macetas colgantes.
Solo necesita riego moderado y es ideal para principiantes.

Sansevieria o Lengua de Suegra (Sansevieria trifasciata)
Perfecta para interiores oscuros, esta planta es casi indestructible. Tolera la sequía y el aire seco.
Sus hojas verticales y estilizadas encajan en diseños modernos y minimalistas.

Potos (Epipremnum aureum)
Una planta colgante de crecimiento rápido que se adapta a rincones con poca luz. Es ideal para estantes o repisas altas, y sus hojas en forma de corazón aportan dinamismo.
Solo requiere riego cuando la tierra está seca.

Lirio de la Paz (Spathiphyllum wallisii)
Con sus elegantes flores blancas, esta planta purifica el aire y florece incluso en ambientes sombríos.
Necesita humedad, por lo que es perfecta para baños o cocinas con poca ventilación.

Zamioculca (Zamioculcas zamiifolia)
Una de las más resistentes: sobrevive con luz artificial y riego esporádico. Sus hojas brillantes y oscuras añaden un toque tropical, ideal para oficinas o recibidores con poca luz natural.

