Este es un tema difícil, debido a la penetración que tiene el azúcar refinado y otros tantos edulcorantes naturales y sintéticos en la sociedad y en la mesa de todos los argentinos.

Actualmente, los principales edulcorantes industrializados disponibles para la mayoría de la población en nuestro país son:

Naturales o base natural:

Azúcar refinada (blanca, impalpable, negra, rubia)

JMAF o jarabe de maíz de alta fructosa

Azúcar integral o mascabo

Melaza

Miel

Stevia

Químicos – Sintéticos:

Sacarina

Sucralosa

Aspartamo

Acesulfamo-K

La mayoría de los productos dulces industrializados contienen cantidades muy importantes de azúcares refinados y/o JMAF. En el caso de los productos etiquetados como “dietéticos” o “light”, contienen endulzantes sintéticos en su lugar.

Lamentablemente, tanto unos como otros son, en potencia, extremadamente tóxicos para el organismo. En el caso de los distintos azúcares refinados (sobre todo la sacarosa o “azúcar blanca” y el JMAF), son hipercalóricos y no aportan ningún tipo de nutriente al organismo. Son, por decirlo de forma burda, energía en su estado más puro, sin ningún tipo de componente alimenticio. El problema es que los azúcares refinados son también altamente adictivos, y tienen efectos narcóticos que generan una fuerte sensación de satisfacción al consumirlos.

La enorme concentración de estos componentes (sacarosa y JMAF) en la mayoría de los productos dulces que consumimos, tienen una infinidad de efectos nocivos para el cuerpo, entre los cuales los más evidentes son la obesidad, diabetes, problemas coronarios y acidificación del organismo.

TODOS LOS SIGUIENTES PRODUCTOS contienen cantidades muy importantes de azúcar y/o JMAF (en porcentajes de hasta 80%):

Gaseosas no light y aguas saborizadas

Galletas, bizcochos, budines, tortas, facturas y todos los otros productos panificados dulces

Helados

Golosinas y chocolates

Mermeladas y dulce de leche

En casi todos los casos relatados aquí arriba, existen las versiones “light” que contienen edulcorantes químicos. Estos, en la mayoría de los casos, para obtener un sabor dulce agradable, están presentes en los productos en cantidades mucho mayores a las recomendadas, además de que los efectos en el cuerpo de la exposición a estos productos ha sido, como mucho, poco probada en el tiempo.

Desde este espacio hemos intentando siempre defender la alimentación naturista del cuerpo, que es sabio, en contra de cualquier tipo de producto creado en un laboratorio. Cabe destacar al respecto que, si bien la sacarosa y el JMAF son de origen natural, los mismos han pasado por muchos procesos industriales de refinamiento, filtrado, blanqueamiento y otros tantos, hasta lograr el producto que conocemos, que de natural tiene poco y nada.

¿Cuál es la alternativa? Por un lado, tendemos a “atontar” a nuestros paladares anestesiándolos con saborizantes que modifican el gusto de los alimentos. Si bien esto depende de opiniones personales, lo cierto es que al acostumbrarnos a modificar menos los alimentos puros, podemos identificar mucho mejor sus sabores naturales. Entonces, una de las mejores alternativas es, simplemente, consumir menos edulcorantes, tanto naturales como artificiales.

Algo similar ocurre con la sal, caso en el cual tendemos a encontrar “faltos de sabor” a los alimentos cuando no están atestados de sal o azúcar.

Si, aún asi, encontramos que nos gusta ese mate, o esa galleta, más o menos dulce, siempre podemos optar por endulzantes naturales, mucho menos nocivos que los descriptos en estas líneas. En este caso, merecen especiales menciones el azúcar mascabo, la miel y la stevia.

El azúcar mascabo, o azúcar integral, es el azúcar de caña no refinado, por lo cual cuenta con propiedades alimenticias gracias a la presencia de melaza en sus cristales (por lo cual no se trata únicamente de calorías vacías).

La miel es uno de los mejores endulzantes naturales que existen, de agradable sabor, aunque bastante calórica por lo cual puede no ser ideal si se está intentando, por ejemplo, cuidar el peso.

Por último, la stevia, que ya ha sido fuente de alguna nota en este suplemento anteriormente, es ideal en cuanto a que es un endulzante natural y no contiene calorías significativas, por lo que también es dietética.

Esperamos que estas líneas les sirvan para tomar conciencia de los peligros de la ingesta indiscriminada de azúcares refinados y edulcorantes químicos. Como sucede con todo, en general estos productos no son demasiado nocivos si se los consume en cantidades reducidas, aunque éste suele no ser el caso, y esto no quita que la ingesta ideal de los mismos, como ocurre con muchos productos relativamente tóxicos, es CERO.

En algunos países, de hecho, existen intentos de normativas por considerar al azúcar un intoxicante de carácter similar al alcohol y el tabaco, por lo cual se busca grabarlo con mayores impuestos para desestimular su consumo.

En nuestro país, por el momento, estamos lejos de normativas por el estilo, por lo cual tal vez la mejor opción sea comenzar por casa.

Quique Fontán Balestra