¿El Gin Tonic es el cocktail de moda?
En realidad sí, se está tomando mucho gin tonic en el mundo entero, es algo que hasta los años 80 se consumía un montón, en una versión más tradicional. Gin London Dry, tónica y lima o limón. Hoy hay tantas variedades de Gin en el mundo que permiten que uno juege mucho más. El clásico gin con mucho enebro sigue vigente pro también hay mucha gente bebiendo otro estilo: más suaves, con más notas florales.
¿Por qué elegiste Mendoza para producir tu gin “Príncipe de los apóstoles”?
Fue medio de casualidad, estaba buscando quien tuviera una destilería con un alambique de cobre de 400 litros y conocí a la familia Hilbing y estaban en Mendoza. De casualidad, así fue como surgió.
¿De dónde proviene el nombre Príncipe de los Apóstoles?
Apóstoles es la capital de la yerba mate en Misiones, y como el producto es un gin de yerba mate… La ciudad fue fundada por los jesuítas, quienes fueron los que ayudaron a los indios guaraníes a hacer todas las plantaciones que existen hoy, y el nombre original de la ciudad era Príncipe de los Apóstoles.
La coctelería, ¿está atravesando su mejor momento?
De los últimos 20, 30 años en Argentina… sí. Hemos tenido años del gloria en nuestro país, con grandes maestros, hasta los años 60, después hubo un bache muy grande, hasta los 90 que empezó a crecer y hoy estamos en un punto muy alto, comparándonos con grandes capitales del mundo. Estamos a la par con Londres, París, Berlín.
¿Como vés a Mendoza en ese escenario?
Para mí, le falta… Hay gente creativa, hay buenos bar tenders, no en la cantidad que debería, pero tal vez esos buenos no tienen el bar adecuado. Cada vez hay más coctelería, pero todavía le falta…
¿Qué trago preparás cuando llegás a tu casa y te querés relajar?
Nada… (se ríe) no tomo mucho, pero una copa de vino, de vinos tomo bastante blanco y rosado. Sobre todo ahora que vivo en Río de Janeiro, por el clima. Cuando vivía en Buenos Aires tenía un barcito en casa, ahora no lo tengo más. No bebo mucho, sólo cuando salgo a recorrer bares o restaurantes. Pero sí, me tomo un vino y me relajo.
¿Cómo ha sido la experiencia de Florería (su bar en Buenos Aires)?
La verdad: increíble. Abrí un bar hace 4 años, y 3 de esos 4 años ha sido elegido entre los 50 mejores bares del mundo… desde Argentina, me llena de orgullo. Más allá de eso, a mí, como persona, haber podido abrir mi bar, con mis ideas, mis conceptos, eso me hace muy feliz.
Ya abrieron en Brasil, ¿cómo sigue el plan?
Abrimos en Brasil, un kiosko en la playa, dependemos mucho del clima. Pero está buenísimo el concepto y el producto. Y ahora esta refaccionando un bus japonés que era un consultorio de dentista ambulante y la idea es montarlo en San Pablo, donde la inmigración japonesa es muy fuerte y hacer un bar japonés Izakaya. Mezclar la tradición japonesa con el skate y el grafitti brasilero.
Y después de Brasil… ¿ya hay algo en mente?
Siempre hay algo en mente… Florería, al ser un concepto de bar de inmigrantes, te permite abrir cosas en todos lados. La costa del Atlántico y sus inmigrantes te permite mucho. La idea es siempre seguir haciendo cosas, no sé donde, pero siempre seguir creando…
