Un hombre de 54 años que recibió un tiro en la cabeza la noche del sábado en el barrio Santa Teresita, de Las Heras, agoniza en el Hospital Central. El proyectil le provocó pérdida de masa encefálica y, ante esto, su familia contó que aguardaba el deceso.
Dos hipótesis se tejen alrededor del hecho de sangre: por un lado, un testigo señaló que sujetos llegaron en un vehículo y dispararon contra la ventana de la vivienda donde se encontraba la víctima junto con conocidos. Pero, sus parientes creen que recibió el impacto de una bala perdida durante un enfrentamiento de bandas de la zona.
El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, que lidera la investigación, dispuso el arresto de cinco sujetos tras un allanamiento a un domicilio que fue señalado como la residencia de los autores.
La información a la que accedió El Sol indica que Raúl Roldán, la víctima, se encontraba en el hogar de unos vecinos, ubicada sobre Álvarez Condarco. Al parecer, jugaban al truco cuando el plomo de una bala ingresó por una de las ventanas que dan hacia la calle e impactó en la cabeza de Roldán.
Instantáneamente, los amigos se dirigieron a darle aviso a su familia, que vive a la vuelta. Jonathan (28), uno de sus nueve hijos, acudió y lo halló tendido en el piso. El joven pensó que su padre ya había fallecido porque no reaccionaba.
Sin embargo, mientras el muchacho lloraba su partida, una vecina les señaló que el hombre seguía respirando, por lo que lo subieron a un vehículo particular y lo llevaron al Hospital Carrillo, donde los médicos lo asistieron. La bala ingresó por el parietal temporal y le provocó fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica. Por su grave estado fue derivado al Hospital Central.
Raúl permanece alojado con muerte cerebral en el nosocomio de calle Alem. Sus familiares se habían reunido la tarde de ayer y, ya sin esperanzas, esperaban que falleciera. El hombre era jardinero pero hacía “de todo un poco”, señalaron allegados. Cuatro días atrás había sido abuelo y posó feliz junto con su pequeña nieta (foto).
Hipótesis polarizadas
Los pesquisas del caso manejaban dos versiones sobre el ataque letal.
La declaración de un testigo presencial sitúa un automóvil gris en la escena del hecho. Según aportó a la Justicia, un sujeto descendió del vehículo y apuntó directamente contra la casa donde se encontraba Roldán, que recibió el impacto después de que la bala atravesara la ventana. Más allá de esto, esta línea investigativa no tenía claro a quién estaba dirigido el proyectil.
Cuando investigadores policiales y judiciales llegaron al lugar, un grupo de vecinos marcó un domicilio. Allí supuestamente estaban los autores. Además, en la casa había un auto de similares características al que describió el testigo.
Ante esto se realizó un allanamiento en el domicilio y se aprehendió a cinco individuos pero en la propiedad no se encontraron armas. Debido esto, el fiscal Pirrello aguardaba el resultado de pruebas de guantelete a los sospechosos para saber si habían disparado un arma y de los peritajes al vehículo.
En tanto, familiares de la víctima que hablaron con este diario aseguraron que, si bien no tenían en claro los hechos, el balazo salió de un enfrentamiento entre bandas barriales, del Santa Teresita y el Independencia. Incluso, indicaron que hace tres días que se vienen registrando tiroteos en la zona. Justamente, la casa de los vecinos de Roldán esta en el límite entre las barriadas.
Fuentes allegadas al caso contaron que a seis cuadras de distanciase registró un enfrentamiento armado momentos antes de que Roldán resultara herido. Debido a esto, no descartan la versión que aportó la familia de la víctima.
