Una banda de delincuentes realizó la mañana del martes un golpe armado en Ciudad y robó un millón de pesos. El blanco fueron empleados de una empresa que está a cargo de las recaudación de la tarjeta Red Bus. Las víctimas iban a depositar el dinero a un banco céntrico cuando fueron sorprendidas por los asaltantes.
Con el paso de los minutos, policías hallaron el GPS que llevaba la caja con el efectivo en el interior de una obra en construcción en Guaymallén. De todas formas, no hubo rastros del dinero. La banda se movilizó en un auto con una patente duplicada y al cierre de esta edición aún no había sido localizado .
Los pesquisas creen que existió un datero e investigan si hay alguna conexión con los asaltos perpetrados en el 2015 a recaudadores de la misma tarjeta. Incluso, tracendió que dos de los empleados que fueron asaltados el martes habían estado en uno de los hechos anteriores.
La información indica que todo comenzó minutos antes de las 9.30, cuando cuatro empleados de la empresa Logística y Distribución Cuyo Card SA salieron desde el local de la firma en calle Montevideo y se dirigieron hacía la sede del Banco Nación ubicada en 9 de Julio y Necochea, frente a la plaza San Martín, para depositar una importante suma de dinero en efectivo: un millón de pesos.
Los trabajadores se movilizaban en dos vehículos, una Fiat Fiorino, que iba al frente, y un Suzuki Fun que lo escoltaba. Los dos hombres que iban a bordo del utilitario descendieron con el dinero, que iba dentro de una caja de cartón. En ese momento, un par de individuos los interceptó, les apuntó con armas de fuego y les pidió la plata.
Las víctimas, al verse obligadas, no ofrecieron resistencia y entregaron la caja. Con su objetivo cumplido, los maleantes subieron a un Peugeot 206 gris que los esperaba a unos metros y emprendieron su fuga.
Tras dar aviso a las autoridades, se procedió a rastrear un localizador GPS que iba dentro de la caja que llevaba el dinero. De ese modo se logró determinar que los ladrones estaban en San José, Guaymallén, precisamente, en calle Las Heras, entre Patricias Mendocinas y Pascual Toso. Por lo que se desplazaron varios móviles policiales hasta ese lugar, donde se desarrolla una obra de construcción.

Sin embargo, cuando llegaron, el panorama fue desalentador. En el interior del predio sólo hallaron el localizador. No había señales del dinero ni de los asaltantes.
Casi en paralelo, se logró tomar el número de la patente del Peugeot 206 y localizaron uno con similares características. Sin embargo, el motor de ese rodado estaba frío, o sea que no había sido usado momentos antes (lo encontraron 20 minutos después del golpe), por lo que creen que el vehículo que utilizaron los ladrones llevaba una chapa duplicada.
Antecedentes similares
Otros dos asaltos a recaudadores de la tarjeta Red Bus ocurrieron en el 2015. El primero tuvo lugar la mañana del 8 de abril, en España y Montevideo, de Ciudad. Donde tiene está situada la empresa.
Ese robo tuvo características cinematográficas. Cuando los empleados salían del garaje del edificio The Plaza Business, a bordo de un Peugeot 208 gris, fueron impactados de frente por un Peugeot 207 blanco. Rápidamente, cuatro delincuentes descendieron y comenzaron a amenazar a las víctimas.
Sin necesidad de efectuar disparos, se dirigieron al baúl del auto de la empresa, sacaron las cajas que contenían 2 millones de pesos en efectivo y huyeron en un Volkswagen Trend blanco que les hacía de apoyo. El hecho fue registrado por las cámaras de la zona y luego fue transmitido por medios de comunicación locales.

Con el pasar de los días, la investigación arrojó que la banda –que tenía entre seis y siete integrantes– utilizó cinco vehículos durante el millonario atraco. Dos en el lugar y tres para escapar, un Fiat 147, un Peugeot 308 y un BMW negro. De la causa, que investigó Santiago Garay, se desprendieron diversas hipótesis y conjeturas pero nunca hubo detenidos y quedó impune.
Asimismo, casi cinco meses después, la tarde del 28 de agosto, otro cobrador fue asaltado en Vendimiadores y 25 de Mayo, de Ciudad.
En esa ocasión, la víctima, un joven de 25 años, iba a bordo de un Peugeot 207 gris tras buscar el dinero, cuando un Ford K gris le cortó el paso. Dos individuos descendieron con armas y le apuntaron para que entregara el efectivo y su auto.
Momentos después del robo, el coche del trabajador fue hallado en Chile 2051. El caso también quedó sin resolver.
Las víctimas, en la mira
Tras el millonario asalto de ayer, la Fiscalía de Robos Agravados, que tiene a Gonzalo Marzal subrogando a Galdo Andreoni, inició intensas tareas para dar con los autores.
Pesquisas aseguraron a El Sol que, entre las diversas hipótesis que se barajan, una que toma fuerza es que existió ayuda interna. Un datero que informó a los delincuentes para que el golpe sea perfecto. “Estuvo todo muy cronometrado”, confió un sabueso a este diario.
Debido a eso, las víctimas son seguidas de cerca. Incluso, se conoció que no brindaron demasiados detalles durante su declaración, lo que aumentó las sospechas. También investigan si dos de los empleados sufrieron los atracos que ocurrieron en el 2015.
En tanto, se están peritando las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) para determinar cuál fue el recorrido que realizó la banda al huir.
También se solicitaron las tomas que realizaron cámaras de comercios y otros establecimientos privados. Uno de esos aparatos, que está ubicado frente a la obra en construcción donde arrojaron el localizador GPS, puede ser determinantes para intentar identificar a los delincuentes, ya que creen que uno de ellos descendió del vehículo descartar el aparato.
