“Hola yo soy Chucky, seré tu amigo hasta el fin”. Así se presentaba el terrorífico muñeco asesino que protagonizó no sólo la saga de films de terror iniciada a fines de los 80’s, sino también las pesadillas de millones de personas que se animaban a mirarla.

Casi veinte años después de la creación de ese personaje ficticio, su nombre comenzó a ser utilizado como alias por algunos jóvenes considerados “peligrosos” y que pasaban sus vidas en un contexto delictivo.

El apodo volvió a sonar nuevamente la pasada semana en los medios locales después de la detención del menor de 15 años acusado por el crimen en un asalto de Guillermo Martínez, en El Algarrobal, Las Heras.

Ver también: La fuga del Chuky y el drama de los menores inimputables en la Dinaf

El chico terminó por acaparar la atención al salir por sus propios medios de un hogar la Dinaf a horas de haber sido atrapado. Pese a que finalmente, se entregó un día después, provocó bastante revuelo. El episodio hizo recordar a otros malvivientes mendocinos conocidos como Chucky que fueron parte de casos policiales, con una particularidad: todos fueron detenidos por casos de homicidio.

El Chucky, de 15 años, se muestra armado en las redes. 

Discusión en el Villa Junín

De los últimos años, Luis Edgardo Calderón es el primer Chucky recordado por haber sido sospechoso de un hecho de sangre. El hombre fue detenido cuatro días después del homicidio de Carolina Miriam Rodríguez, una joven madre de 34 años, ocurrido el 20 de agosto de 2012 en el asentamiento Villa Junín de Las Heras.

Calderón fue sindicado como partícipe del episodio en el que la víctima fue ejecutada de un escopetazo, luego de que un grupo de sujetos mantuviera una acalorada discusión con su pareja.

La mujer era madre de dos hijos y estaba embarazada. Los testigos indicaban que junto al Chucky había actuado el Rolo, el Sanjuanino, y el Maguila. Este último, presunto autor del disparo.

Calderón fue capturado en el barrio Soberanía Nacional de Luján con un revólver calibre 22. Días después fue sometido a una rueda de personas que fue positiva y finalmente fue trasladado al penal Boulogne Sur Mer.

Sangre en el Poliguay

El conmocionante caso de Gustavo Pelegrina asesinado de un disparo el 26 de diciembre de 2013 cuando miraba un partido de futsal en el estadio de Poliguay, en Guaymallén, sacudió a la provincia. Todo ocurrió cuando un grupo de jóvenes llegó al lugar y se enfrentó a los disparos con barras de Independiente Rivadavia. Una bala que tenía como destina un hincha de la Lepra, impactó en la nuca de la víctima y terminó con su vida.

La víctima, Gustavo Pelegrina.

Por el crimen, también fue señalado un menor conocido como el Chucky. El adolescente fue detenido en julio de 2014 en la plaza ubicada en calles Gomensoro y Entre Ríos, del barrio Ferroviario, de Pedro Molina. En esa ocasión, cuando pesquisas fueron a atraparlo, amigos del chico apedrearon un móvil policial.

Por el homicido, también quedó detenido otro menor apodado el Ardilla, Alexis Pepi, Jonathan Sosa y Jonathan Moco Araya.

El Chucky, junto a Pepi y Sosa fueron a un juicio abreviado en 2016, tras una extensa pesquisa. El adolescente quedó a cargo del Sistema de Responsabilidad Juvenil.

En tanto, durante el debate desarrollado en la Sexta Cámara del Crimen, el Ardilla se inculpó: “Fui el autor del hecho”, dijo en esa oportunidad. Sin embargo, la Justicia consideró que el Moco Araya fue el matador y lo condenó a 20 años de prisión. Mientras que el Ardilla pasó al ex Cose.

Condenado por matar para robar

Sebastián Balmaceda (24), alias el Chucky, fue detenido el 7 de abril de 2015, horas después de asesinar a puñaladas a Miguel Eduardo Guerrero (36), quien regresaba de trabajar y se encontraba a metros de su casa del barrio Jorge Newberry, en Las Heras.

El Chucky intentó robarle al trabajador la mochila en la que llevaba ropa, un inflador y la bicicleta. Tras un forcejeo, terminó por agredirlo con un cuchillo, que portaba al momento de ser capturado por efectivos policiales.

Balmaceda en uno de sus pasos por los Tribunales.

El testimonio de los vecinos fue lo que permitió esclarecer el hecho. Esto debido a que momentos después del crimen los testigos señalaron a Balmaceda como el responsable y le dieron precisiones a la policía sobre el lugar donde se mantenía oculto.

A fines de diciembre del pasado año, la Primera Cámara del Crimen condenó al Chucky Balmaceda por el homicidio de Guerrero. Pero debido a que tenía una condena condicional, se unificaron las causas y se decidió que el delincuente pase 16 años tras las rejas.