“El kirchnerismo murió”. La profecía, repetida hasta el hartazgo tras el triunfo de Mauricio Macri en 2015, no se cumplió. Gracias a varios errores ajenos y algunas virtudes propias, logró sobrevivir en Mendoza y a pocas horas de las PASO amenaza con dar un gran susto al justicialismo tradicional.

El peronismo prometió autocrítica, renovación y unidad después de la serie de derrotas consecutivas que lo dejó muy golpeado en la provincia hace dos años. Eso tampoco pasó.

Omar Félix es presidente del partido pero no logró convertirse en ese líder que históricamente necesita el PJ. El sanrafaelino consiguió, no obstante, el aval de los intendentes para buscar una banca en el Congreso Nacional.

Enfrente está otro histórico como Jorge Tanús, con el apoyo del ciurquismo y de parte del sector Azul.

Entre ellos emergió la figura desconocida de Juani Jofré, el primo hermano de Alfredo Cornejo que levanta la bandera kirchnerista.

Tanús, Jofré y Félix.

La relación del PJ mendocino y el kirchnerismo siempre estuvo lejos de ser la ideal. Sólo basta recordar que en la provincia Néstor Kirchner salió quinto en las elecciones de 2003 y que cuatro años después el santacruceño eligió al radical Julio Cobos para que secunde a su esposa en la fórmula presidencial. Si bien hubo momentos de amor forzado, la realidad marcó claramente que la gran mayoría de los dirigentes peronistas locales nunca se sintió cómoda en el universo K.

Por eso cuando CFK dejó la Casa Rosada, referentes del PJ también se apuraron en jubilar al kirchnerismo. Despreciaron el aporte que podían ofrecer los fieles seguidores de la ex presidenta en la provincia y confiados en su poder territorial, los desafiaron a competir en las urnas.

Al contrario de lo que hizo su jefa en Buenos Aires, ellos aceptaron ir a la interna. Sacaron del juego a sus referentes (Anabel Fernández Sagasti, Lucas Ilardo y Guillermo Carmona) y apostaron por Jofré y un mensaje claro.

Ver también: El efecto Macri y Cristina en la campaña mendocina

La idea era instalarlo como el candidato de Cristina que, de acuerdo a sondeos y análisis de especialistas, mantiene una buena imagen entre los mendocinos que buscan una alternativa opositora y/o están decepcionados con el gobierno de Macri. Lo consiguieron.

Mientras, a Félix y Tanús les costó encontrar un eje de campaña concreto. Por eso si bien ninguna encuesta muestra a Jofré liderando la ajustada contienda interna, ya nadie se anima a discutir un crecimiento importante que llega a poner nervioso a más de uno, no sólo en el PJ.