Un ex convicto fue asesinado en la tarde de este miércoles de un balazo en la cabeza en el barrio Palumbo, en Godoy Cruz. La víctima, identificada como Gustavo Gabriel Díaz Montivero, había salido de su trabajo, en una rotisería de la zona, y fue interceptada por sujetos en una camioneta mientras iba en una motocicleta por el tradicional complejo. Pesquisas de la zona buscaban ese rodado, que fue señalado por testigos.
En tanto, familiares de Díaz deslizaron que los autores son narcos –transas, como le dicen– de la zona y que lo confundieron con otra persona. La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Homicidios, que tiene de turno a Carlos Torres. Por el caso, no hubo detenidos.
Gustavo Díaz trabajaba como cocinero en Loco el Pollo, un popular local de comidas godoicruceño ubicado en Tiburcio Benegas y Joaquín V. González. Hoy fue a trabajar en el primer turno y, pasadas las 15, terminó su jornada. El hombre se subió a su motocicleta, una Suzuki 150cc roja, y emprendió su camino hacía su casa, en el barrio Jardín Trapiche.
Durante el trayecto, Díaz fue interceptado por una camioneta en la que iban sujetos armados y comenzaron a perseguirlo. Los agresores le dieron alcance en calle Manuel García, entre Olaya Pescara de Tomba y Tiburcio Benegas, y le efectuaron un balazo en la cabeza que terminó con su vida en cuestión de segundos.

Un vecino que observó el cuerpo de Díaz, tendido en el asfalto junto a una moto, alertó sobre la situación a la línea de emergencias 911. Momentos después, arribó al lugar personal policial y del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Un médico detectó la herida que la víctima tenía en el cráneo e intentó reanimarlo, pero los esfuerzos fueron en vano ya que Díaz ya había perecido.
Pesquisas de la División Homicidios, dependiente de la Dirección de Investigaciones, llegó con la Policía Científica para realizar las tareas pertinentes en la escena. El lugar se comenzó a llenar de lugareños curiosos, sorprendidos por ser un hecho poco común en esa zona, y medios de comunicación, por lo que se dispuso un extenso perímetro alrededor del cuerpo.
Con el pasar de las horas, las tareas de los investigadores permitió conocer la identidad de la víctima y algunos detalles sobre su vida. Díaz había salido hace algún tiempo de un penal y contaba con un extenso prontuario con algunos robos agravados y simples registrados desde 1996. También, en una oportunidad, fue detenido por un homicidio en riña, según confirmaron fuentes policiales.
Pero uno de los datos que más llamó la atención de los sabuesos fue que, hace algunas semanas, Díaz había tenido un problema con un compañero de trabajo. Al parecer, ambos habían tenido reiterados enfrentamientos e, incluso, hubo una denuncia de por medio, explicaron las fuentes consultadas.
Los pesquisas no descartan que el fatal desenlace de Díaz haya tenido que ver con ese asunto que mantenía con su compañero de Loco el Pollo. Incluso, el local no abrió sus puertas al público después del asesinato. Asimismo, otra de las primeras hipótesis que trabajan los detectives tiene que ver con un posible ajuste de cuentas por drogas.
En tanto, en una breve charla con El Sol, parientes de Gustavo Díaz que fueron consultados acerca del móvil del ataque dijeron con bronca: “Lo mataron los transas de por acá”. En tanto, otro de ellos explicó: “Lo confundieron con otra persona” a la que buscaban los agresores.

