El senador brasileño Flavio Bolsonaro. Credit: NA

Un avión privado permanece retenido en el aeropuerto de Puerto Iguazú, Misiones, en medio de un fuerte hermetismo y una investigación internacional sobre el paradero del excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro. La aeronave, un jet Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW perteneciente a la firma Baires Fly S.A., quedó inmovilizada luego de que se frustrara un plan de vuelo previsto hacia Estados Unidos.

El operativo cobró relevancia luego de que trascendiera que el senador del Partido Liberal —quien perdió el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva— pretendía abordar el transporte aéreo con destino al aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida.

Sin embargo, las autoridades migratorias y de seguridad confirmaron que el dirigente político no registró un paso formal por los controles fronterizos de Brasil ni ingresó legalmente a la Argentina.

Claves del operativo

El jet había aterrizado a las 23.45 del lunes procedente del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, con una tripulación integrada por tres personas y un plan inicial para cuatro pasajeros. La partida programada para la madrugada quedó suspendida luego de que los controles fronterizos y aeroportuarios detectaran irregularidades y la ausencia de uno de los viajeros previstos. Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) custodian la zona del aeropuerto misionero donde se encuentra aparcado el aparato.

La situación judicial de Flávio Bolsonaro se precipitó tras la orden emitida por el juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, quien le prohibió abandonar el territorio nacional y le exigió la entrega de su pasaporte en un plazo de 24 horas, en el marco de causas por presunto lavado de dinero y blanqueo de capitales vinculadas al abogado Willer Tomaz.

Ante las versiones sobre una posible salida clandestina, la Policía Federal de Brasil se comunicó de urgencia con las autoridades argentinas para constatar los movimientos en la región de la Triple Frontera. Por su parte, el coordinador general de la campaña y senador Rogério Marinho (PL-RN) desmintió categóricamente la maniobra: “Eso no sucedió”.

En tanto, el propio legislador conservador había manifestado su intención de acatar la medida judicial bajo protesta: “Voy a entregar mi pasaporte y a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme. Pero nadie va a callarme”, expresó al rechazar las sospechas de fuga que el magistrado atribuyó a dichos previos de su entorno familiar.

Con información de Infobae y TN.