El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó los avances de la Argentina en la reducción de los subsidios energéticos y el fortalecimiento de la sostenibilidad de la deuda pública. Además, anticipó que la actividad económica podría repuntar en 2027, impulsada por la recuperación de la inversión y el consumo privado, pese a que los últimos indicadores mostraron un desempeño más débil de lo previsto.
Las declaraciones fueron realizadas por Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, durante una conferencia de prensa en Tailandia, en el marco de las reuniones anuales del FMI.
“En Argentina, los datos registrados en lo que va de año han sido más débiles de lo que habíamos previsto en nuestro informe WEO de abril; no obstante, esperamos que el crecimiento repunte el próximo año a medida que la demanda se recupere gradualmente”, sostuvo el funcionario.
En la misma línea, el informe del organismo proyectó que la actividad argentina se fortalecerá en 2027, principalmente por el impulso de la inversión y el consumo privado. Según el documento, ambos factores se verían favorecidos por la desaceleración de la inflación y la continuidad de las reformas económicas.
El FMI también destacó la recuperación registrada en la Argentina y Ecuador durante 2025, que atribuyó a las reformas implementadas en ambos países.
El FMI pidió sostener la reducción de los subsidios
Uno de los puntos destacados por el organismo fue la política de reducción de subsidios energéticos aplicada por el Gobierno de Javier Milei, junto con otros países de la región.
El informe señaló que la crisis energética internacional presionó sobre los precios y advirtió que el fenómeno de El Niño podría tener efectos adicionales sobre el costo de los alimentos. En ese contexto, indicó que algunos países, entre ellos la Argentina, Bolivia y Ecuador, avanzaron con medidas para reducir los subsidios y permitir que los precios internos reflejen en mayor medida los valores internacionales.
El FMI recomendó preservar esos avances y reemplazar las ayudas generalizadas por mecanismos de asistencia directa destinados a los hogares de menores ingresos.
“Los gobiernos deberían fortalecer los mecanismos destinados a proporcionar transferencias directas y bien focalizadas a los hogares de bajos ingresos”, sostuvo el reporte. También aconsejó priorizar la inversión en salud y educación para mejorar el capital humano y reforzar la seguridad de los ingresos de las familias más vulnerables.
Al mismo tiempo, el organismo señaló que los elevados precios de las materias primas podrían impulsar la actividad económica en el hemisferio occidental, con un efecto favorable para los países exportadores de energía, entre ellos la Argentina.
La deuda pública, otro punto destacado por el FMI
El informe también puso el foco en la evolución de la deuda pública en América Latina. Según el organismo, varios países de la región arrastran años de déficit fiscal y demoraron la implementación de políticas para corregir sus desequilibrios.
En ese escenario, la Argentina y Ecuador fueron presentados como casos diferentes por sus esfuerzos para mejorar la sostenibilidad de sus compromisos financieros.
“La Argentina y Ecuador presentan un panorama distinto, donde los esfuerzos por fortalecer la sostenibilidad de la deuda han sido ambiciosos, respaldados por recursos del FMI”, indicó el documento.
Sin embargo, el organismo advirtió que las tasas de interés elevadas dificultan el acceso al financiamiento y pueden aumentar las presiones sobre las cuentas públicas. Por eso, insistió en la necesidad de implementar planes fiscales creíbles que permitan ubicar la deuda en una trayectoria descendente y que se sostengan dentro de un marco de mediano plazo.
El elogio a la modernización laboral
Chalk también se refirió a los desafíos de América Latina para mejorar la productividad, atraer inversiones y reducir la brecha de ingresos con Estados Unidos.
El funcionario advirtió que, sin una aceleración de la inversión extranjera y de la productividad, la región corre el riesgo de quedar rezagada en los niveles de ingresos y calidad de vida.
Como respuesta, el FMI planteó la necesidad de mejorar las condiciones para hacer negocios, fortalecer los marcos regulatorios, orientar los recursos fiscales hacia infraestructura y capital humano, ampliar la competencia y la integración comercial, y acelerar la digitalización.
En ese marco, el directivo destacó las reformas laborales impulsadas en la Argentina y en otros países de la región. “Ya hemos visto que este tipo de reformas dan sus frutos en Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras y otros lugares”, afirmó.
De esta manera, el organismo respaldó parte de la agenda de reformas del Gobierno, aunque advirtió que la recuperación de la actividad argentina todavía depende de una mejora de la demanda, la inversión y las condiciones económicas.
