Javier Milei este lunes por la noche rumbo a Nueva York, donde este miércoles será uno de los oradores de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El Presidente suspendió la reunión semanal de Gabinete y permaneció en la quinta de Olivos para terminar de preparar su discurso, que quedó cerrado el lunes al mediodía.

La intervención del mandatario estará estructurada sobre tres ejes principales: el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, sus cuestionamientos al rol de Naciones Unidas y una defensa del desarrollo de la inteligencia artificial. Se trata de temas que Milei ya abordó en sus anteriores participaciones ante el organismo, aunque en esta oportunidad estarán atravesados por algunas medidas recientes de su Gobierno.

Uno de los puntos centrales será Malvinas. El Presidente ratificará la posición argentina sobre la soberanía del archipiélago y, según lo previsto, sostendrá que los habitantes de las islas no tienen derecho a la autodeterminación en el marco de la disputa de soberanía. También cuestionará la validez de los referendos realizados en el archipiélago y hará referencia a los pedidos de Naciones Unidas para que las partes eviten acciones unilaterales mientras continúa la disputa.

El planteo se vincula con las medidas anunciadas por Milei durante la cadena nacional del 3 de septiembre. En aquella oportunidad, el mandatario afirmó: “Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto”. Luego anunció un decreto para endurecer las sanciones contra empresas que operen en las islas sin autorización argentina, un proyecto de ley para reforzar esas penas y el envío de fondos para la construcción de una base naval integrada de la Armada en Tierra del Fuego.

La posición de Milei sobre Malvinas ya estuvo presente en sus discursos anteriores ante la ONU. En 2025 había convocado al Reino Unido a retomar las negociaciones bilaterales en el marco de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, mientras que en 2024 había cuestionado al organismo por no defender, según su interpretación, la soberanía territorial de sus miembros.

Críticas al funcionamiento de la ONU

El segundo eje estará relacionado con el funcionamiento de Naciones Unidas. Milei volverá a cuestionar lo que considera una intervención del organismo en asuntos que corresponden a las políticas internas de cada Estado.

Durante su primera participación ante la Asamblea General, en 2024, el Presidente había definido a la ONU como un “Leviatán de múltiples tentáculos” y cuestionó su intervención sobre las políticas de los Estados. También criticó la Agenda 2030, a la que calificó como un programa de “corte socialista”.

Un año después, Milei planteó cuatro principios para una eventual reforma de Naciones Unidas. Entre ellos incluyó la necesidad de que el organismo concentre su actuación en la preservación de la paz y la seguridad internacionales y aplique el principio de subsidiariedad. Según esa visión, la ONU debería intervenir cuando un problema exceda las capacidades de los Estados y “devolver la iniciativa a los Estados” en los demás casos.

La defensa de la inteligencia artificial

El tercer eje será tecnológico. Milei utilizará su exposición para defender el desarrollo de la inteligencia artificial y cuestionar las advertencias sobre los posibles escenarios negativos derivados de su avance.

Desde el Gobierno anticiparon que el Presidente realizará una defensa del progreso tecnológico como herramienta para aumentar la productividad y favorecer el crecimiento económico. También buscará cuestionar las proyecciones más negativas sobre el impacto futuro de la inteligencia artificial.

La posición coincide con planteos que Milei ya había realizado durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, en enero de este año. Allí sostuvo que los Estados no deberían obstaculizar a quienes desarrollan nuevas tecnologías y calificó como “una tontería” los temores vinculados con escenarios distópicos.

En la misma línea se expresó el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, durante un encuentro organizado en Nueva York por Meta y el CSIS. El funcionario sostuvo que para los países el riesgo puede no estar en avanzar demasiado rápido, sino en hacerlo demasiado lento. Milei compartió posteriormente esa posición en sus redes sociales.

Oxenford también presentó a la inteligencia artificial como una oportunidad para que los países en desarrollo reduzcan la brecha con las economías avanzadas. En ese marco, afirmó que Argentina eligió “construir este futuro con Estados Unidos”, junto con países comprometidos, según sus palabras, con la libertad, la democracia, la dignidad humana, las sociedades abiertas y la empresa privada.