A pesar de haber dejado su cargo formal en el Departamento General de Irrigación tras una alcoholemia positiva al volante, Gustavo Villegas volvió a quedar en el centro de la escena política. El exconsejero por el río Atuel reapareció esta semana en las reuniones del Consejo Hídrico Federal (COHIFe) integrando la delegación mendocina, lo que reavivó las dudas sobre su continuidad en la gestión pública.

Villegas debió presentar su dimisión en marzo -firmada por el gobernador Alfredo Cornejo- luego de que un operativo policial realizado el pasado 5 de febrero en General Alvear detectara que conducía con 1,28 gramos de alcohol en sangre, casi el triple del límite legal permitido. Sin embargo, su apartamiento del Ejecutivo provincial no le impidió viajar en los últimos meses a sedes como Córdoba y Buenos Aires para participar de las asambleas de la entidad hídrica. Sin ir más lejos, este último jueves volvió a hacerlo.

El superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, brindó explicaciones y detalló cómo se financia la participación del exfuncionario en esos encuentros.

“Gustavo no tiene ningún vínculo con Irrigación”, aseveró Marinelli en declaraciones al programa Palabras Cruzadas de LVDiez, al tiempo que lamentó las circunstancias de su salida: “Es una lástima porque Gustavo es una persona de actitud y su permanente búsqueda de posicionar bien a Mendoza en su conflicto con La Pampa. Todas las últimas estocadas en la Justicia han sido gracias a su accionar”.

Quién paga los viajes y por qué sigue en las reuniones

El titular de Irrigación detalló que la presencia de Villegas en el COHIFe responde a un pedido técnico de las comisiones de trabajo debido a su experiencia en la materia, aunque formalmente la provincia ya cubrió su vacante.

“En el COHIFe, Mendoza ocupa la vicepresidencia. Yo soy el consejero titular y Gustavo era el suplente. Hoy el consejero alterno es Leonardo Muzzino. Como él ha trabajado en muchos temas transversales en comisión, le han pedido a Gustavo que participe en lo vinculado a cuencas”, argumentó el funcionario.

Respecto de los gastos que demandan los traslados y estadías de Villegas en las distintas provincias para asistir a los plenarios, Marinelli remarcó que el Estado mendocino no desembolsa fondos para su logística: “Se lo paga el Consejo”, aclaró.

Por último, el superintendente marcó diferencias con otros ámbitos de la función pública. “Otros ni siquiera renunciaron. Es una lástima que Gustavo deje de tener utilidad en el sistema”, concluyó.