El análisis de las cámaras de seguridad, teléfonos celulares, chats de WhatsApp y testimonios incorporados al expediente permitió al fiscal del caso y los policías de Investigaciones reconstruir con precisión las horas previas y posteriores al femicidio de Paula Milagros Espinoza, la joven de 26 años asesinada el viernes por la tarde en la vivienda que compartía con su pareja en el barrio Nuestra Señora de Lourdes, en El Challao, en un caso revelado por El Sol.
La instrucción sostiene que el ataque fue planificado, que el agresor utilizó dos vehículos para concretarlo y escapar, y que durante casi 12 horas logró mantenerse en movimiento hasta que, sin posibilidades de abandonar la provincia, terminó entregándose en una comisaría de Potrerillos, en Luján.
Femicidio: asesinaron a una mujer en Las Heras y buscan a su pareja por el hecho
Una mujer murió tras ser apuñalada en varias oportunidades. El femicidio ocurrió en el barrio Nuestra Señora de Lourdes, de Las Heras. El hecho ocurrió cerca de las 19 horas. La víctima fue identificada como Paula Milagros Espinosa. Tenía 24 años…
El confeso autor del crimen fue identificado rápidamente como Samuel Andrés Capellán Feliz, de 31 años, nacido en Santo Domingo, República Dominicana, chapista y mecánico en la empresa de transportes Maipú SRL.
Este domingo quedó imputado por homicidio agravado por mediar violencia de género y por la relación de pareja -la figura de femicidio-, delito que contempla como única pena la prisión perpetua. La causa está en manos del fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien activó el protocolo para estos casos y se dirigió a la escena apenas le informaron de la situación.
Uno de los datos más estremecedores surgió del adelanto de la necropsia practicada al cuerpo de Espinoza. Los forenses determinaron que recibió 15 heridas de arma blanca: diez cortes en el rostro y cinco puñaladas en el cuello. La joven murió como consecuencia de un shock hipovolémico, producto de la gran pérdida de sangre. En la escena del crimen, los peritos secuestraron el cuchillo utilizado en el ataque, un arma blanca “tipo serrucho” que el agresor abandonó antes de escapar.

Paso a paso: el plan al descubierto
La reconstrucción realizada por los detectives tiene su base en varias horas antes del asesinato. Según los testimonios reunidos, sumando a los chats de WhatsApp que el sujeto envió a compañeros de trabajo y el análisis de cámaras, sostiene que el viernes Paula llevó a Capellán Feliz hasta su lugar de trabajo, en Maipú, utilizando el Ford Fiesta Kinetic azul de la pareja.
Por lo que pudo averiguar este diario, la relación atravesaba una profunda crisis y, de acuerdo con la pesquisa, la joven ya no quería continuar conviviendo con el dominicano.
Durante la siesta, el sospechoso pidió prestado a un compañero de trabajo un Volkswagen Polo rojo, de un modelo antiguo. Ese automóvil sería una de las piezas centrales de la pesquisa, ya que permitió reconstruir cómo llegó hasta el barrio donde vivía con la víctima sin utilizar el vehículo familiar. A las 14, una cámara lo tomó en lateral norte del Acceso Este y Pedernera de Guaymallén.
Esa prueba que aportaron los aparatos y los testimonios confirmó que estacionó el Polo a pocos metros del hogar. Luego caminó hasta el domicilio, saludó con aparente normalidad y atravesó la casa principal de la familia de Paula para dirigirse al departamento ubicado en la parte superior del terreno, donde ambos convivían junto a su hijo de cinco años. Ese recorrido no despertó sospechas porque formaba parte de su rutina cotidiana.
Quién es el dominicano de 31 años que está prófugo por el femicidio de Las Heras
La investigación por el femicidio de Paula Milagros Espinosa (24), ocurrido este viernes en el barrio Nuestra Señora de Lourdes, de Las Heras, tiene como principal sospechoso a la pareja de la víctima, un dominicano de 31 años que permanecía prófugo…
La hipótesis fiscal sostiene que Espinoza, quien era docente, se encontraba descansando cuando fue sorprendida por el ataque. La violencia fue extrema. La cantidad de heridas demostró que prácticamente no tuvo posibilidades de defenderse. El agresor la apuñaló reiteradamente y escapó dejando el cuchillo en la escena.
Los investigadores supieron de lo ocurrido después. Cerca de las 17.30, Capellán Feliz salió caminando del departamento con la misma tranquilidad con la que había ingresado. Volvió a pasar frente a los familiares de la víctima sin despertar sospechas, subió al Ford Fiesta Kinetic que estaba estacionado en la propiedad y abandonó el lugar. El Volkswagen Polo quedó donde lo había dejado minutos antes y le informó de la situación al dueño de ese rodado, a través de un audio de WhatsApp.
La secuencia posterior también quedó registrada en el expediente. Poco después, una hermana de Paula subió al departamento y encontró a la joven cubierta con una frazada. En un primer momento creyó que se había quitado la vida al ver la sangre, pero al descubrir el cuerpo advirtió las profundas lesiones que presentaba y dio aviso al 911. Los policías y el personal médico que llegaron al lugar solo pudieron constatar el fallecimiento.
Mientras tanto, comenzaba la fuga. Capellán Feliz escapó llevándose el Ford Fiesta y también el teléfono celular de la víctima, un iPhone. Durante varios minutos, tanto ese aparato como el celular del sospechoso permanecieron encendidos, lo que permitió a los investigadores analizar la actividad de ambas líneas y reconstruir parte del recorrido inicial mediante el impacto de antenas telefónicas.

Cuando ambos equipos dejaron de emitir señal, la investigación pasó a depender casi exclusivamente del sistema de videovigilancia urbana.
Las cámaras distribuidas en distintos puntos del Gran Mendoza comenzaron a detectar el Ford Fiesta Kinetic mientras avanzaba por diferentes sectores del área metropolitana. Por ejemplo, a las 17.43, fue captado en Avenida Champagnat, cerca de la UNCuyo, circulando hacia el oeste.
Sin embargo, el sujeto llevaba la ventaja. Esa información permitió a los detectives establecer que el sospechoso continuaba desplazándose dentro de la provincia y montar un amplio operativo para cerrar las posibles vías de escape.
Con esos datos, la División Homicidios emitió rápidamente el pedido de captura a todos los puestos fronterizos de Alta Montaña, además de alertar a los controles policiales de San Juan, San Luis y el sur mendocino. La hipótesis era clara: el dominicano intentaría abandonar Mendoza.
El cerco comenzó a estrecharse con el correr de las horas. Los registros de cámaras y la información reunida por los sabuesos policiales y judiciales permitieron seguir el recorrido del auto y reducir progresivamente las posibilidades de fuga.
Finalmente, la madrugada del sábado puso fin a la búsqueda. A las 5.40, Capellán Feliz llegó de manera espontánea a la Comisaría 53 de Potrerillos conduciendo el mismo Ford Fiesta Kinetic utilizado para escapar. Allí manifestó que quería entregarse por haber asesinado a su pareja el día anterior en El Challao y confesó ser el autor del crimen.
El caso determinó que su intención era cruzar hacia Chile, aunque el Paso Internacional permanecía cerrado, circunstancia que habría frustrado la fuga y precipitado su decisión de presentarse ante los uniformados.
Tras la entrega, fue trasladado a un centro asistencial, donde constataron que presentaba lesiones en el abdomen y en los muslos. Posteriormente, quedó aprehendido, se le practicó la protección de sus manos para preservar posibles rastros, se secuestró su ropa y el Ford Fiesta fue sometido a pericias por Policía Científica, tal como solicitó inmediatamente el fiscal Malla.
Con todo este caudal probatorio, la pesquisa continuará con la incorporación de nuevas pruebas para fortalecer la acusación contra el imputado, quien afronta un proceso cuya única pena posible es la prisión perpetua.
