El Indio Solari en Mendoza, en 2013. Foto: @Indio_Solari_ok

Carlos Indio Solari murió sin sufrimiento. Esa es la descripción que dan quienes estuvieron cerca de su entorno en las horas posteriores a conocerse la noticia. Y el relato de sus últimas horas le da sentido a esa calma: el jueves 4 de junio a la noche, el músico cenó con su familia y su equipo de trabajo en su casa de Parque Leloir -personas que “eran como familiares”, según describieron las fuentes-, y después se fue solo a su pileta de agua termal para cumplir con su rutina nocturna. Cerca de las 3 de la mañana, tuvo un ACV.

“Él solía ir y meterse a la pileta de noche. Ya le habían dicho un par de veces que no lo hiciera, pero tenía hábitos nocturnos. Iba a leer, escribir, componer, revisar su música, escucharla. Todo generalmente lo hacía de noche. Vivía de noche”, contó una fuente cercana a su entorno.

A la mañana siguiente, entre las 7.20 y las 7.40, una empleada fue a buscarlo y no lo encontraba. Sospechó que podría estar en la pileta. Lo encontró flotando boca abajo. Junto a la esposa del músico y una tercera persona sacaron el cuerpo del agua y llamaron a una ambulancia que llegó a los tres minutos. Le realizaron maniobras de reanimación, pero el Indio ya había muerto.

La autopsia, ordenada por el fiscal Lucio Rivero de la UFI N°2 de Ituzaingó, despejó cualquier duda: el músico no tenía agua en los pulmones. No se ahogó. “Todo indica que tuvo el ACV en la pileta. Falleció de manera inmediata”, señalaron las fuentes tras conocerse los resultados del análisis forense.

El velatorio será este domingo desde las 11 en el Parque Domínico -oficialmente Parque Los Derechos del Trabajador-, ubicado en avenida Mitre al 4900, en el partido de Avellaneda. El predio de 10 hectáreas ya tiene efectivos desplegados y se espera que desde este sábado comiencen a llegar fanáticos de todo el país, tras la masiva concentración del viernes en Plaza de Mayo.