Cuando los efectivos judiciales entraron al departamento del mendocino Facundo Leal en Palermo, no iban a buscar droga ni millones de dólares. La investigación a cargo del juez federal de San Isidro Lino Mirabelli y el fiscal Fernando Domínguez tenía otro origen: presuntas irregularidades vinculadas al robo de equipamiento tecnológico de ARSAT, la empresa estatal que Leal había presidido hasta junio de 2025.

Lo que encontraron adentro no tenía relación directa con esa causa, al menos no de manera evidente: más de USD 650.000 en efectivo, dinero en monedas de siete países distintos, cocaína, ketamina, cristal MDMA y más de 70 pastillas de éxtasis. A eso se sumaron los tres allanamientos simultáneos en Mendoza, donde apareció cerca de USD 1,7 millones adicionales, la mayor parte en su departamento de la quinta sección de la Ciudad.

El hallazgo fue circunstancial. El expediente inicial no contemplaba ni narcotráfico ni tenencia de grandes sumas en efectivo como hipótesis de trabajo. Leal no era el objetivo inicial de la investigación, pero el avance de las medidas de prueba fue ampliando su alcance al detectar indicios de posible corrupción en los contratos de la empresa dentro de los teléfonos secuestrados, lo que derivó en una batería de entre 12 y 15 allanamientos simultáneos en distintos puntos del país.

Ahora la Justicia deberá determinar si lo encontrado en las propiedades del exfuncionario guarda relación con los hechos investigados originalmente o constituye delitos independientes.