El ministro de Economía Luis Caputo se presentó este jueves pasado el mediodía en el Foro de Inversiones en el Hotel Hilton, en donde realizó un discurso ante empresarios y políticos locales que se extendió por más de una hora.

El funcionario defendió el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y sostuvo que la Argentina atraviesa una etapa de estabilidad que, según afirmó, se sostendrá en los próximos años como resultado de una decisión política orientada a ordenar la macroeconomía.

Durante un discurso público, el funcionario aseguró que el país “va en la senda del crecimiento” y que el programa económico fue diseñado precisamente con ese objetivo.

En ese contexto, Caputo lanzó críticas al kirchnerismo y utilizó de forma irónica el concepto de “riesgo kuka”, en alusión al indicador de Riesgo País, que se mantiene por encima de los 500 puntos básicos. “Hay que sacarse de la cabeza el fantasma ‘kuka’. No tengo ningún problema en decirlo, porque lo pienso y porque es lo más beneficioso para el país”, afirmó.

El ministro sostuvo además que “no le hace bien al país que ustedes sigan creyendo que pueda volver gente que no hay ninguna forma que vuelva ya”, y agregó que “la gente no es tonta y ya se ha dado cuenta de lo que pasó en los últimos 16 años”.

Caputo también planteó que la estabilidad económica actual no es resultado de un accidente sino de una definición política. “Hoy hay estabilidad por decisión política, no por accidente”, señaló. Según explicó, en otros momentos del país la estabilidad se alcanzó después de crisis profundas que forzaron ajustes bruscos del mercado, sin que existiera un programa de orden macroeconómico sostenido por el gobierno de turno.

En ese marco, repasó antecedentes económicos recientes. Mencionó el período de la Convertibilidad en Argentina, que —según dijo— surgió tras dos hiperinflaciones y el Plan Bonex, con una fuerte licuación de ingresos y ahorros.

También recordó que ese esquema tuvo superávit solo entre 1991 y 1994 gracias a privatizaciones y que luego derivó en un déficit de cinco puntos del PBI que resultó “infinanciable”. Años después, añadió, la recuperación posterior se produjo tras un escenario de default, corralito y una caída del salario real cercana al 30%.

El ministro concluyó que el escenario actual representa una ruptura con esos ciclos. “Esto no pasó nunca. Siempre vinimos de gobiernos donde primó gobernar como un negocio. Y eso cambió en el país”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el actual gobierno busca encarar transformaciones estructurales que, según dijo, la Argentina no logró concretar “en 120 años”.