Un equipo mendocino de combate medieval participará por primera vez con una formación completa en un torneo internacional. Se trata del club Guardianes del Oeste, que presentará ocho peleadores en el campeonato latinoamericano que se disputará el 28 y 29 de marzo en Buenos Aires.
Para el grupo, que desarrolla la disciplina en la provincia desde hace más de una década, el evento representa un paso importante en su crecimiento deportivo.
El capitán y fundador del club, Miguel García, explicó a El Sol que el equipo funciona con recursos limitados, pero con una fuerte convicción por sostener la actividad.

“Presentar por primera vez un equipo mendocino de combate medieval es un logro histórico para nosotros. Somos pocos los que practicamos el deporte en Mendoza y todo lo hacemos prácticamente a pulmón”, señaló.
Un deporte que llegó a Mendoza por casualidad
La historia del combate medieval en la provincia comenzó en 2014, cuando García descubrió la disciplina mientras navegaba por internet.
Fanático de la historia medieval desde chico, decidió investigar si existía algún lugar donde practicar el deporte en Mendoza. La respuesta fue inesperada: no había ningún club.
“Me comuniqué con equipos de Buenos Aires para averiguar dónde podía entrenar y me dijeron que en Mendoza no había nadie, así que iba a tener que empezarlo yo”, recordó.

A partir de ese momento comenzó a organizar entrenamientos, investigar técnicas y aprender sobre el equipamiento necesario para la práctica.
Con el tiempo, el proyecto se consolidó y dio origen a Guardianes del Oeste, uno de los principales referentes del combate medieval en la región de Cuyo.
Combates reales con armaduras
El combate medieval competitivo, conocido internacionalmente como bohurt, recrea enfrentamientos históricos utilizando armaduras y armas de acero.
Aunque el equipamiento es real, se trata de un deporte reglamentado que cuenta con normas de seguridad y arbitraje, similar a otras disciplinas de contacto.
Las peleas pueden disputarse en diferentes formatos, desde duelos individuales hasta combates por equipos. En el caso del torneo latinoamericano, Guardianes del Oeste buscará participar con su propio equipo completo en la modalidad grupal.
Entrenar sin sede fija
Actualmente, el club atraviesa una etapa compleja: perdió el convenio con el gimnasio donde entrenaba y hoy realiza sus prácticas en espacios públicos.
Según explicó García, muchos gimnasios o clubes rechazan la disciplina por desconocimiento o por considerarla demasiado violenta. Eso obliga al equipo a entrenar al aire libre y trasladar el equipamiento cada vez que realizan una práctica.
“Entrenar en una plaza implica depender del clima y tener que montar y desmontar todo el equipamiento cada vez, pero estamos acostumbrados a hacer mucho con poco”, explicó.

Un paso importante para el deporte en Mendoza
A pesar de las dificultades, el club logró sostener la actividad durante más de diez años y participar en distintos torneos. El año pasado, integrantes del equipo compitieron en eventos internacionales realizados en Chile e Italia, además de participar en torneos nacionales.
La participación en el campeonato latinoamericano de Buenos Aires marcará ahora un nuevo hito para el grupo mendocino: “Es una oportunidad para posicionar a Mendoza en el deporte y demostrar que podemos competir contra equipos más grandes y con más trayectoria”, afirmó García.
Para Guardianes del Oeste, el desafío no es solo deportivo: también representa la posibilidad de seguir difundiendo una disciplina poco conocida que, pese a las dificultades, continúa creciendo en el interior del país.
