A partir de este jueves, la estación de servicio YPF ubicada en el kilómetro 1151 de la Ruta Nacional 7 podrá retomar sus operaciones con normalidad. La novedad trae alivio tanto a los transportistas de carga pesada como a los turistas que transitan hacia Chile, dado que se trata de un punto de abastecimiento crítico en Alta Montaña que había quedado en el centro de un complejo conflicto entre la firma a cargo y la municipalidad de Las Heras, como relató El Sol.
La posibilidad de reapertura, tras nueve días, se produjo luego de que la empresa a cargo de la estación, KM 1.107 S.A., presentara ante la Dirección de Comercio e Industria de Las Heras la documentación faltante que había motivado la clausura.
Además de regularizar los papeles requeridos por la normativa vigente, la firma solicitó formalmente el levantamiento de las medidas, ofreció un plan de adecuación para corregir las irregularidades detectadas y pidió un plazo de gracia para completar las tareas.
El trasfondo del conflicto
La clausura no fue un hecho aislado, sino una disputa que involucra a la firma mencionada, que pertenece a Diego Dumit, Rubén Malton y Alfredo Vila Santander. El trasfondo de las medidas municipales respondía a una serie de incumplimientos administrativos y de seguridad que se venían arrastrando, según fue esgrimido.
Incluso, la situación había generado cortocircuitos por la falta de una habilitación definitiva para operar un predio de tal envergadura, lo que llevó a la comuna a actuar de oficio para forzar la regularización. La municipalidad había advertido“ irregularidades graves en materia de seguridad industrial y ambiental: matafuegos vencidos, auditorias de hermeticidad caducas, residuos peligrosos sin certificado vigente y planos de seguridad sin aprobación“.

Multa y habilitación condicionada
Para lograr el levantamiento de la clausura, la empresa debió afrontar una dura sanción económica. Se aplicó una multa de 200.000 unidades tributarias. En respuesta, la firma inició un plan de pagos y ya hizo efectiva la primera cuota, que asciende a los 30 millones de pesos.
Frente a esto, el municipio dispuso un levantamiento provisorio de las fajas de clausura, habilitación condicionada por un plazo de 30 días y el seguimiento del plan de adecuación técnica solicitado originalmente.
Con la notificación oficial ya entregada, las mangueras están en condiciones de -si así lo dispone la empresa- operar desde las primeras horas de este jueves, incluyendo los servicios de baños y minimarket, entre otros.
