En una noche épica en Santa Clara, Benito Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny en todo el mundo, transformó el Super Bowl LX en una fiesta boricua sin precedentes. Con Lady Gaga cantando merengue, la sorpresiva aparición de Ricky Martin y un firme mensaje contra la discriminación, el artista puertorriqueño marcó un antes y un después en la historia de la NFL.
El Levi’s Stadium de California no solo fue testigo del choque entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks; fue el escenario de una reivindicación cultural. Bad Bunny, consolidado como el máximo exponente de la música en español, encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 con una puesta en escena que mezcló tradición, política y hits globales.
Así fue el show de medio tiempo de Bad Bunny en el #SuperBowl https://t.co/PBlYbUbT6M
— Real Time (@RealTimeRating) February 9, 2026
Un inicio con raíces y orgullo
Vestido completamente de blanco y rodeado de un campo de siembra que emulaba el paisaje rural de Puerto Rico, el “Conejo Malo” abrió su presentación al grito de: “¡Qué rico es ser latino!”. El primer gran hit de la noche fue “Tití me preguntó”, acompañado por una coreografía masiva que celebró las costumbres latinoamericanas.
Lady Gaga y Ricky Martin: Las sorpresas que nadie esperaba
El show alcanzó su punto máximo de efervescencia con invitados de lujo. Lady Gaga apareció en medio de una escenografía de boda para interpretar una versión inédita, con tintes de merengue, de “Die With A Smile”, demostrando una química electrizante con Benito.
Por su parte, el legendario Ricky Martin hizo su entrada triunfal para cantar fragmentos de su colaboración con Bad Bunny, aportando la cuota de nostalgia y mística boricua. La presencia femenina también fue arrolladora con la participación de Karol G, Cardi B y Young Miko, quienes se unieron en un bloque dedicado al empoderamiento latino.
El mensaje que sacudió a Estados Unidos
Más allá de los fuegos artificiales, el show tuvo un trasfondo político contundente en un contexto de tensiones migratorias. Bad Bunny utilizó el escenario más visto del mundo para lanzar una proclama de unidad: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
El artista, que días antes había ganado el Grammy a Álbum del Año, recordó sus raíces y defendió la identidad de los migrantes: “No somos salvajes, somos humanos y somos estadounidenses”. El cierre fue un despliegue visual de banderas de todos los países de América Latina, mientras resonaba el mensaje final: “Seguimo’ aquí”.
Un hito para la música en español
Esta presentación marca el regreso de Bad Bunny al Super Bowl tras su breve aparición en 2020 con Shakira y JLo, pero esta vez como la estrella absoluta. Con una audiencia estimada en más de 120 millones de espectadores, el 2026 queda registrado como el año en que el “espíritu latino” se apoderó definitivamente del evento deportivo más grande del planeta.
