El Gobernador Alfredo Cornejo habló con El Sol en su despacho del cuarto piso de Casa de Gobierno, en donde hizo un análisis político de la provincia y de la Nación. Además, empezó a dar pistas sobre su futuro una vez que finalice su mandato y los planes que tiene de cara al año 2027.

Su rol a partir del 2027

Cornejo hizo historia en 2023 al consagrarse como el primer gobernador en liderar el Poder Ejecutivo durante dos mandatos. Para el exintendente de Godoy Cruz, el proceso que comenzó en 2015, continuó con los cuatro años de Rodolfo Suarez y concluirá en 2027 con el fin de su segunda gestión, debe continuar, por lo que jugará fuerte para que esto ocurra.

“Voy a trabajar muy fuerte para que haya continuidad de gestión en la provincia. Continuidad con cambios, porque hay cosas que hay que cambiar. Hay que renovar, hay que hacer un refresh de liderazgos y de equipo”, señaló.

Además, si bien no adelantó cuál podría ser un candidato para prolongar su modelo, ya marcó la cancha para el que venga, al señalar que a su sucesor le será “díficil gobernar” sin la generación de funcionarios que conformó en la última década.

“Dificulto que alguien pueda gobernar Mendoza sin el equipo que yo he conformado en el Poder Ejecutivo. porque están muy formados. Tengo mucho mejor equipo que en la primera gestión, mucho más aceitado, con mucho más conocimiento del tema y queda demostrado en muchos aspectos en la deliberación pública. No en la discusión berreta de las redes sociales, donde se hablan entre amigos, sino en la deliberación pública real, en las votaciones de la Legislatura, en las presencia de los funcionarios en la Legislatura. Me voy a concentrar en que haya continuidad del programa de gobierno”, detalló.

También aseguró que quien lo suceda en el Sillón de San Martín deberá priorizar ese “programa de gobierno” por sobre las “ambiciones personales”. Y explicó que la sociedad necesita “autoridad y liderazgo”.

Más importante que las personas es la continuidad del programa. Porque hay una ambición de “yo quiero ser”, pero la ambición sin programa de gobierno es el camino que lleva a malos lugares a la sociedad. Acá hay un programa de gobierno. Yo lucho por el poder, para que este programa de gobierno se lleve adelante y no por el poder mismo. Creo que la sociedad necesita autoridad, liderazgo. Porque si se organizan 3.000 personas, que parecen mucho, para hacer una marcha y te dicen, ‘tenés que tirar para atrás toda la política minera’. Y por 3.000 personas ruidosas que no quieren la actividad, ahí es donde se necesita liderazgo. No sé si hay tantos dirigentes políticos en Mendoza que se aguanten la parada“, evaluó.

Lo positivo y negativo de Javier Milei

Cornejo opinó además sobre los puntos que considera positivos de la gestión libertaria de Javier Milei a cargo de la presidencia de la Nación y con quien llegó a una alianza electoral con la que obtuvieron un contundente triunfo en los comicios legislativos de octubre.

Destaco el coraje para sostener un programa que es contracultural en la Argentina. Pero humildemente, yo también fui contracultural en el 2015. Se veía mal decir que había que tener equilibrio fiscal, que no había que gastar más de lo que se generaba. También hay que considerar los contextos. Yo veo mucho que se hicieron antimilitares cuando los militares estaban en el piso. Raúl Alfonsín los juzgó cuando los militares tenían la capacidad de dar un golpe de Estado. Es decir, fue contracultural en Mendoza tratar de tener equilibrio fiscal en los gastos corrientes y en la inversión. Y eso no se entendía al principio. En el sistema educativo no se entendía. Costó. Las movilizaciones en contra del ítem Aula eran más grandes que las movilizaciones antimineras“, indicó.

Otro punto positivo que observó Cornejo es el giro hacia occidente que tuvo la política exterior de Milei, aunque pidió más pragmatismo, principalmente, para no debilitar las relaciones con China.

“Destaco también la orientación de la política exterior en cuanto a tratar de tener un lazo cultural con Estados Unidos, con Europa y demás. A pesar de esto, hay que ser mucho más pragmático en los tiempos actuales. Estas grandes potencias son bastante pragmáticas. Por ejemplo, Paraguay reconoce a Taiwán y China sigue comercializando con Paraguay, es eso lo que hay que lograr”, explicó.

Cornejo también destacó la apertura política del presidente tras la derrota de La Libertad Avanza en Buenos Aires a manos de Axel Kicillof, aunque se lamentó la falta de dialogo en la discusión del Presupuesto, que llevó a que hubieran modificaciones en el proyecto inicial del Ejecutivo.

“Reconozco esta nueva etapa que se abrió después del triunfo de (Axel) Kicillof en la provincia de Buenos Aires, de mayor apertura a conversar los temas de reformas estructurales. Aunque no termino de estar convencido de que realmente haya convicción profunda en ese camino. Porque en el tema del Presupuesto se cometieron algunos errores a la hora de encarar la discusión en Diputados. No se conversó adecuadamente con nosotros cuál era la mejor estrategia”, indicó.

Finalmente, aseguró que no se siente incómodo con la alianza entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza, a pesar de las diferencias programáticas de ambos espacios.

Tenemos un acuerdo básico mínimo en la Provincia y tenemos un acuerdo básico a nivel nacional. Ahora, el presidente Milei dice que hay que destruir el Estado. Yo no puedo ratificar eso, porque yo creo en un Estado que no sea un estorbo para el ciudadano, sino que sea un facilitador, pero que exista el Estado. Y lo están probando los aliados del presidente Milei, o sea, Trump tiene un Estado muy poderoso, que pone aranceles, China tiene un Estado muy poderoso. Si el Estado está bien administrado, es inteligente y no bobo, es un beneficio para la ciudadanía, para el crecimiento. Con lo cual, hay alguna diferencia ideológica. Ahora, no creo que sea el momento de la Argentina, que está en emergencia, de buscar cuáles son las diferencias. Sino, más bien, salgamos de la emergencia en la que estamos. Ahí me encuentro indisolublemente unido a Milei“, recalcó.

En este sentido, precisó que no busca ocultar las diferencias con el primer mandatario, sino más bien minimizarlas por el bien del país.

“¿Por qué me iba a poner a buscar la diferencia ideológica cuando, en realidad, coincido con lo que está haciendo el gobierno? Y las diferencias que tengo, trato de minimizarlas, no de ocultarlas, pero sí de minimizarlas y no hacer hincapié en eso“, cerró Cornejo.