Nicole V. vía redes sociales

Una posible red de explotación sexual investiga la Justicia en torno a la causa donde la policía Nicole V. resultó suspendida de sus funciones por la producción y viralización de videos de contenido erótico en sus redes sociales con el uniforme oficial de la Policía de la Ciudad. Mientras estas sospechas tomaban estado público, la joven accedió a una entrevista con un noticiero y aseguró que vendía contenido para adultos por “necesidad”.

El abogado Rodrigo Tripolone denunció en el Juzgado Federal de Tres de Febrero la posible comisión de los delitos de trata de personas con fines de explotación sexual, explotación sexual y proxenetismo, en el marco de actividades realizadas y difundidas mediante redes sociales.

El abogado destacó en un informe que detrás de los videos habría aparentado “una estructura organizada de captación, ofrecimiento y facilitación de contenido sexual protagonizado por múltiples mujeres, una de ellas vistiendo uniforme de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires”.

Youtube video

¿Producción organizada de contenido sexual?

Al ser consultado sobre cuáles son los indicios que podrían estar ligados a la explotación sexual, Tripolone explicó que existe una producción organizada de contenido sexual, la participación de múltiples mujeres en entornos privados (generando material monetizado, de las cuales no se puede advertir si son argentinas, extranjeras o menores de edad), el uso del uniforme policial (lo cual puede funcionar como herramienta de captación, facilitación de encuentros o producciones y legitimación aparente ante terceros) y el entramado de cuentas actuando conjuntamente.

Ante este escenario, solicitó que se adopten medidas urgentes de preservación de prueba digital, identificación de las personas intervinientes e intervención de organismos especializados.

Entre las medidas se encuentra ordenar a Instagram, TikTok y plataformas vinculadas la preservación inmediata de todo el contenido de las cuentas mencionadas, así como también requerir datos de registro, IP, correos y teléfonos asociados.

Se suma a un oficio urgente a la Policía de la Ciudad, allanamientos e intervenciones telefónicas, pericias informáticas, identificar a todas las mujeres que participan de los videos y dar intervención a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).

Para el abogado, la policía suspendida, y que llevaba más de tres años en la fuerza, es la captadora en esta organización y que, pese a la viralización del caso y la medida tomada por las autoridades, continúa generando contenido.

Es que, después del hecho, se dieron a conocer en otras redes sociales donde la acusada continúa viralizando contenido de esta índole con otros perfiles, donde también utiliza el uniforme, y hasta expone enlaces externos dirigidos a páginas de monetización.

Por el momento Nicole V. solo fue puesta a disponibilidad debido a que su conducta “afecta el prestigio institucional” y que el uso del uniforme viola la Ley 5688 de Seguridad Pública.

A su vez, conforme a la información aportada, la policía y otra joven, que no pertenece a la fuerza de seguridad, tienen otra denuncia por el delito de usurpación de títulos y honores, motorizada por la propia fuerza porteña.

“Dicha conducta irregular e indecorosa del oficial de mención, afecta notablemente el prestigio de la institución a la cual pertenece y, lejos de atentar contra la libertad de expresión, resulta a contrario sensu para preservar el orden y la tranquilidad pública como así también los principios rectores de la gestión de la Seguridad Publica plasmados en la Ley 5688”, destaca el parte policial.

En ese momento, se realizó el sumario desde Asuntos Internos a la Oficina de Transparencia y Control Externo, que evaluará si corresponde la exoneración o la aplicación de una sanción de menor cuantía.

Para las autoridades, la cosificación de la mujer policía “afecta el normal desenvolvimiento de quienes portan el uniforme, ya que no van a ser tomadas en serio y el blanco de burlas cuando acudan a los eventos”.

“Lo hice por necesidad”

 La joven rompió el silencio tras ser suspendida por la difusión de videos considerados “indecentes”.  En su descargo, aseguró que su acción fue motivada por la necesidad económica: Yo soy mamá, tengo una hija y me hago cargo de mi familia también. Fue una manera de encontrar otra salida laboral”.

Nicole explicó en una entrevista televisiva con Telefé Noticias que el incidente se desató mientras cursaba una licencia médica que, según ella, reduce su sueldo a unos $600.000, un monto insuficiente para sus gastos. 

Su licencia, además, es por un tratamiento psicológico y psiquiátrico prolongado debido a un episodio de violencia de género sufrido en junio por su expareja, el cual le dejó secuelas médicas, incluyendo episodios de epilepsia. “Empecé a vender contenido en octubre, cuando entré en licencia. Lo hice por necesidad, el sueldo no me alcanzaba”, insistió la oficial.

Tras la suspensión, fue notificada del sumario administrativo por el uso indebido del uniforme policial. “Estoy dispuesta a hacer lo que ellos me digan”, afirmó, aunque admitió que contempla la posibilidad de ser exonerada de la fuerza. 

La oficial ya tomó una decisión: “Hoy en día no tengo intenciones de seguir siendo policía porque el sueldo no es acorde a los riesgos que corre un oficial durante su trabajo ni tampoco los beneficios que recibe”.

Con información de NA y Telefé Noticias.