El cometa 3I/Atlas es el tercer objeto conocido que se origina fuera de nuestro sistema solar y que ha sido identificado por la NASA.
Su descubrimiento oficial ocurrió el 1 de julio de 2025, cuando el telescopio de sondeo ATLAS (Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides), ubicado en Río Hurtado, Chile, reportó sus observaciones al Centro de Planetas Menores.
Tras el informe inicial, los científicos lograron recopilar observaciones previas al descubrimiento en los archivos de otros tres telescopios alrededor del mundo, confirmando su naturaleza extrasolar.
Aunque, según la Nasa, el cometa 3I/Atlas no representa una amenaza para la Tierra y se mantendrá alejado del planeta, pero las observaciones han dejado ver que este es mucho más grande de lo que los astrónomos habían estimado inicialmente.
Para el astrofísico de Harvard, Avi Loeb, el objeto podría pesar más de 33 mil millones de toneladas.
Loeb reveló que luego de analizar la trayectoria del cometa y comparar la velocidad de expulsión de material desde su superficie, determinó que este sería grande de lo que se piensa.
La Nasa también ha dicho que 3I/Atlas debió permanecer visible para los telescopios terrestres hasta septiembre de 2025, luego de lo cual pasaría demasiado cerca del Sol para poder ser observado.
Pero será solo hasta diciembre de este año, cuando reaparecerá en el otro lado del Sol, lo que permitirá hacer nuevas observaciones.
Para los astrónomos, este es un viajero milenario,que podría haberse originado en los albores de la Vía Láctea, posiblemente en el disco grueso galáctico donde residen las estrellas más antiguas.
Una de sus características, según los cálculos de los especialistas, es que el núcleo del cometa tendría un diámetro superior a las 3,1 millas, es decir unos 5 kilómetros.
Esto lo convierte así en el más grande de los tres objetos interestelares que han sido detectados.
El 3I/Atlas, según el experto, está compuesto de dióxido de carbono, con una gran cantidad de este gas presente en la atmósfera difusa que rodea al núcleo, además de hielo en su interior.
Además este cometa se mueve muy rápido. Cuando fue descubierto, viajaba a 221.000 kilómetros por hora, o 61 kilómetros por segundo, pero según lo previsto, su velocidad aumentará a medida que se vaya acercando al Sol.
