El momento de tensión en el Senado previo a la votación.

El Senado de Mendoza se aprestaba a votar, pasado el mediodía, la reforma del Estatuto del Empleado Público impulsada por el oficialismo. El debate venía, con sus oposiciones, más o menos encarrilado hasta que la situación se tensó entre legisladores de Cambia Mendoza y los del peronismo.

A priori, los números daban en empate, lo que forzaría a que la presidente del cuerpo, Hebe Casado, tenga que desempatar -lo que arrojaría a la victoria del Gobierno-.

Sin embargo, tras los argumentos, la presidente del bloque Justicialista, Adriana Cano, propuso que la norma volviera a la instancia de comisiones entendiendo la falta de consenso por parte del cuerpo. Esto provocó el enojo de los senadores radicales, quienes defendían que Martín Kerchner se había adelantado con una moción propia en la que solicitaba se pasara a la segunda votación.

Sin mediar respiro, empezaron los gritos desde las bancadas. El camporista Helio Perviú le pidió por micrófono a Kerchner: “No me grités”, mientras Cano se dirigió a la banca de Natacha Eisenchlas para seguir con una discusión que duró por varios minutos y tuvo a varios legisladores con el reglamento en la mano.