El ausentismo electoral fue uno de los factores que llamaron la atención en las elecciones que se realizaron este año en la Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Salta, Jujuy, San Luis y Santa Fe. En algunos casos, los votantes empadronados que no sufragaron representaron más de la mitad del padrón habilitado para votar.
Ante este contexto, analistas políticos locales destacaron que este fenómeno podría extenderse a Mendoza, pese que aún no está definido el cronograma electoral en la provincia.
Por qué los ciudadanos no van a votar
Desde la Junta Electoral de Mendoza analizaron que la caída en la cantidad de votantes “puede deberse a factores económicos, políticos o culturales”.
La decisión del gobernador Alfredo Cornejo sobre si desdobla o no las elecciones provinciales de las nacionales es un factor importante al momento de estimar la participación. En tal sentido Martha Reale, directora de la consultora Reale-Dalla Torre, distinguió que “la elección de cargos nacionales siempre tiene mayor convocatoria que la de cargos provinciales”.
“Si la elección se desdobla, quizás se tengan niveles de participación similares a los de CABA”, sentenció.
La crisis representativa
Con los últimos resultados electorales, el director de la consultora Demokratia, Nicolás González Perejamo, definió que el “abstencionismo” se convirtió en “el movimiento que representa a las mayorías”.
González Perejamo explicó que estos datos son una “alerta naranja que te indica que el sistema está fallando”. Todo esto fue catalogado por el analista como una “crisis de representatividad”.
Reale coincidió en que el problema está en la falta de abordaje a los problemas de la vida cotidiana de un electorado que “ya no se mueve por posturas ideológicas”.
Para la encuestadora, el resultado de las últimas elecciones presidenciales “maquilló” la problemática, pero año y medio después “ni siquiera Milei está representando a esa mayoría” que consiguió el liberal en el balotaje de 2023.
Un problema global
A pesar del enfoque local y nacional de esta problemática, González Perejamo alertó que esta es una situación que está ocurriendo en las democracias de todo el mundo. Así las cosas, explicó que el promedio de participación de las elecciones europeas también cayó drásticamente en las últimas décadas.
“En los 80, la participación fue del 60%; en los 90, del 56%, y de los 2000 al 2014, fue del 46%”, detalló el experto, quien definió que esta crisis podría estar encaminando al sistema democrático a un “potencial colapso“.
González Perejamo, exfuncionario de la Municipalidad de Guaymallén, consideró que el fenómeno se agrava en los países con peores situaciones económicas, como la Argentina.
“¿Después de los outsiders, qué viene?”, se preguntó el analista, identificando a esta figura en Javier Milei, al que calificó como una de las últimas consecuencias de la “crisis de representatividad”.
La realidad nacional
Las elecciones legislativas en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desarrolladas el pasado domingo, fueron la última advertencia de la baja de la participación electoral en el país. El ausentismo de 46,65% marcó la menor participación registrada en ese distrito desde la vuelta a la democracia en 1983, lejos del promedio histórico de 77%.
Una semana antes, se votó en otras cuatro provincias, con un ausentismo marcado en todos los casos:
- Chaco: 48%
- San Luis: 40%
- Salta: 38%
- Jujuy: 36%
En Chaco y Salta, los porcentajes fueron idénticos en comparación con las elecciones de medio término de 2021, mientras que en San Luis y Jujuy se registró un crecimiento del ausentismo de tres y cinco puntos, respectivamente.
Hay que destacar que la primera elección de 2025 fue en Santa Fe, donde el ausentismo fue del 44,4%, similar al de hace cuatro años.
El historial mendocino
Las estadísticas en Mendoza marcan que en las elecciones legislativas de 2017, el ausentismo fue del 25%; cuatro años después, en 2021, esta cifra creció a 28%. En tanto, los comicios que registraron el récord histórico de ausentismo fueron las PASO provinciales de junio de 2023 (33,9%).
La penalidad que se impone en Mendoza según la ley electoral por no asistir a sufragar no surte efecto, ya que la multa es irrisoria: asciende apenas a 100 pesos.
Desde el Gobierno confirmaron que existieron iniciativas para aumentar el monto de las sanciones, pero que “nunca se avanzó en el proceso”, ni “se dieron los primeros pasos”. Además, entienden que el momento de hacerlo no es “tan cerca” de una elección.
Este fenómeno también fue registrado en un estudio de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP), donde fueron analizadas 815 elecciones de todo tipo, desde 1983 a 2023, a lo largo del país.

En líneas generales, el gráfico marca cómo la línea de la participación y del ausentismo están cada vez más cerca entre sí.
En este mismo informe, la SAAP observó que desde 2019 hasta 2023, Mendoza es la segunda provincia donde más cayó la participación, con -17,73%. La tabla nacional la lidera San Luis (-19,40%) y el podio lo completa Tierra del Fuego (-17,08%).

