El oficialismo convocó a una sesión especial en la Cámara de Diputados para el próximo martes 9 de abril a las 11 de la mañana, con el objetivo de debatir el proyecto de ley conocido como “Ficha Limpia”.

La iniciativa propone impedir que personas con condenas judiciales confirmadas en dos instancias por delitos de corrupción puedan postularse a cargos electivos. El debate se anticipa tenso y polarizado, en un contexto en el que el presidente Javier Milei intenta recuperar terreno político tras el rechazo del Senado a sus candidatos para la Corte Suprema.

La convocatoria llega luego de una semana marcada por el revés parlamentario que sufrió el Ejecutivo, al no lograr la aprobación de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla. Milei reaccionó rápidamente desde sus redes sociales, minimizando el impacto de la votación adversa y redirigiendo el foco hacia Ficha Limpia. Además, acusó a sectores del kirchnerismo y del macrismo de actuar en conjunto para bloquear el tratamiento del proyecto en sesiones anteriores, señalando un “pacto de impunidad” entre ambos espacios.

El proyecto, sin embargo, ha abierto una nueva grieta en el Congreso. Mientras el oficialismo intenta sumar voluntades para su aprobación, desde la oposición surgen voces críticas y reclamos de ampliación. Algunos legisladores plantean que la inhabilitación para ser candidato debería extenderse a condenados por otros delitos graves, como narcotráfico o abuso sexual infantil. En tanto, desde el kirchnerismo se denuncia un uso político de la norma. “No tenemos miedo de ir presos, somos peronistas”, lanzó la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien además cuestionó la imparcialidad del Poder Judicial para decidir quién puede participar de la vida democrática.

Uno de los episodios que encendió las alertas ocurrió durante el debate por los pliegos judiciales, cuando el senador Juan Carlos Romero, aliado del oficialismo, solicitó una moción de preferencia para tratar Ficha Limpia con dictamen en la sesión siguiente. La moción fue rechazada, lo que puso de manifiesto la dificultad del oficialismo para lograr consensos incluso entre sus aliados parlamentarios. Ahora, la atención está puesta en senadores clave, especialmente de Santa Cruz y Misiones, cuyas posturas aún no están definidas. En el caso santacruceño, se especula que el reciente acuerdo con YPF por pasivos ambientales podría incidir en las decisiones legislativas de los representantes provinciales.

El núcleo más conflictivo del proyecto gira en torno a su posible impacto en figuras como Cristina Fernández de Kirchner, quien cuenta con una condena en doble instancia por corrupción en la causa Vialidad. Desde sectores del peronismo sostienen que la norma está dirigida específicamente contra la exmandataria, mientras que el oficialismo insiste en que busca establecer un piso ético para el acceso a cargos públicos.

La sesión del 9 de abril será un test político crucial para la administración de Milei. No solo definirá el futuro de Ficha Limpia, sino también el margen de maniobra del oficialismo en un Congreso fragmentado y bajo presión. En juego está la capacidad del gobierno para avanzar con su agenda legislativa y sostener la narrativa de lucha contra la “casta política”, en un escenario cada vez más complejo y volátil.