Las altas temperaturas registradas ubicaron a Mendoza entre las provincias más calurosas del país. Además, gran parte del territorio está bajo posibilidades de tormentas.
Para este viernes se espera una jornada de intenso calor, que será sofocante con nubosidad variable e inestable. La máxima prevista es de 39°C y se aguarda que durante el fin de semana la misma vaya en aumento hasta llegar a los 42° entre el domingo y el lunes.
Inestabilidad
El Servicio Meteorológico Nacional alertó en nivel amarillo por posibles tormentas eléctricas.
La zona afectada contiene a Junín; Rivadavia; Valles de Luján de Cuyo; Valles de San Carlos; Valles de Tunuyán y Valles de Tupungato.
Esta zona “será afectada por tormentas aisladas, algunas localmente fuertes. Las mismas podrán estar acompañadas por abundantes precipitaciones en cortos períodos, importante actividad eléctrica, granizo y ráfagas intensas que pueden exceder los 60 km/h. Se prevén valores de precipitación acumulada entre 20 y 30 mm, que pueden ser superados en forma puntual. En las zonas más altas de la cordillera la precipitación puede ser en forma de granizo y nieve“.

Defensa Civil de Mendoza también avisó que “desde la tarde-noche y hasta la madrugada del viernes” habrá inestabilidad. No descartaron el granizo.

El fenómeno afectará a la precordillera, Gran Mendoza, Valle de Uco y la zona Este de la provincia. Aunque, también se pone en alerta a sectores de la zona Sur y no se descartó la caída de granizo.
Calor extremo y riesgoso para la salud
En su ranking de temperaturas, el Servicio Meteorológico Nacional puso a la Ciudad de Mendoza y a San Rafael como la tercera y sexta localidad más caliente del país, respectivamente.

En esta lista, la capital provincial fue señalada con 37.8 º Celsius, mientras que San Rafael registró 37.2 º Celsius.
Por otro lado, al igual que otras provincias, la totalidad del territorio mendocino fue pintada por una alerta por las altas temperaturas. En este caso, de color amarillo.

“Nivel amarillo: efecto leve a moderado en la salud. Pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas”, indicó el ente.

