El Ministerio Público Fiscal emitió un comunicado este jueves en el que indicó las causas de la muerte de Faustino Díaz, el niño de 5 años que falleció ahogado en la pileta de la escuela de verano del club Marista en calle Terrada.

De acuerdo a la necropsia realizada, la Justicia destacó que la muerte del menor se produjo por un ahogamiento. También se informó que aún queda por realizarse el análisis anatomopatológico de algunos órganos para contar con el informe completo de la necropsia.

Ese tipo de estudios suelen demorar un tiempo no menor a los 70 días.

De todas formas, la Justicia sostuvo que el cuerpo de Faustino no presentaba signos de violencia ni golpes.

El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello continuará con la investigación para determinar más detalles sobre el hecho. Esta mañana, El Sol informó que las autoridades revisarán el rol de los profesores de la colonia de verano en el caso y de encontrarse alguna responsabilidad en el avance de la incorporación de pruebas, se evaluará la posibilidad de una imputación por homicidio culposo.

El trágico hecho ocurrió alrededor de las 11 del miércoles, cuando el nene se bañaba en la pileta del club y falleció ahogado. Pese a los intentos de reanimación realizados por el personal del lugar y luego por el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), perdió la vida.

Después del deceso, declararon pocos testigos. La mayoría de las personas que presenciaron los hechos fueron menores de edad, lo que complicó inicialmente el proceso judicial. De todas formas, con el paso de las horas los mayores presentes iban a aportar su versión de cómo ocurrieron los hechos.

Por la información policial y judicial a la que accedió El Sol, el predio contaba con cámaras de seguridad, pero ninguna apuntaba hacia la pileta, lo que podría haber sido fundamental para la reconstrucción del caso.

Si bien la Justicia sostiene que el cuerpo no estaba golpeado, Policía Científica detectó una “aureola” rosada en la cabeza del menor, lo que podría indicar una lesión.

Según los primeros datos que se analizaron, había cinco profesores presentes. Con todos estos elementos, el fiscal Pirrello trabajaba en corroborar esta información, ya que no se pudo determinar hasta la mañana de este jueves si todos los profesores estaban en la pileta o si algunos supervisaban a otros chicos de diferentes edades.