Este lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos le dio un nuevo revés a la Argentina y falló en contra del país, por lo que los fondos de inversión podrán ejecutar embargos por 310 millones de dólares. El tribunal rechazó una apelación que había hecho el Gobierno nacional en diciembre.
En concreto, los acreedores que no cobraron los bonos por la crisis del año 2001 podrán avanzar sobre los fondos nacionales depositados en Estados Unidos, Alemania y Suiza. Esto implica una nueva victoria para los tenedores de bonos que quedaron en default hace 23 años.
“Los acreedores pronto tomarán posesión de US$310 millones depositados en cuentas de la Reserva Federal de Nueva York en los Estados Unidos, Alemania y Suiza“, remarcó Sebastián Maril, consultor de Latam Advisors y especialista en los juicios que enfrenta el país en el exterior.
Esta es la segunda derrota de Argentina ante una Corte Suprema internacional en los últimos meses, ya que la Justicia de Reino Unido falló en contra del país en el caso Cupón PBI.
Sobre la causa en Estados Unidos, la misma fue iniciada por holdouts que nunca cobraron los títulos argentinos al momento de la crisis que derivó en la renuncia del presidente Fernando De la Rúa y con una realidad del país de cambios rotundos a principios del siglo.
Según trascendió, estos dólares, que están vinculados a los bonos Brady, emitidos durante los años 90’s y que vencieron en 2023, y serán tomados por los acreedores.
Los beneficiarios del fallo enviarán un pedido de embargo a la jueza Loretta Preska para que ella autorice en las mesas de entrada en la Reserva Federal de Nueva York, en las sucursales que tiene en esa ciudad, en Alemania y en Suiza. “Con eso tomarán posesión de los 310 millones de dólares, pero eso no cubre la totalidad del pago, que es cerca de 450 millones”, explicó Maril.
Argentina sostiene que esos activos son propiedad del Banco Central y no del Estado, lo que los eximiría de ser utilizados para el pago de deudas soberanas. Sin embargo, la jueza rechazó los argumentos.
Los acreedores integran un grupo de seis holdouts, que seguían sin cobrar una sentencia anterior del juez Thomas Griesa y, como Argentina no abonó lo que correspondía, actualmente poseen 450 millones de dólares en demandas y en sentencias firmes.
Especialistas afirman que se habían pedido el embargo de los bonos Brady que Argentina tiene en la Reserva Federal de Nueva York, que son alrededor de 250 millones de dólares, y en Basilea, unos 58 millones de euros.
