El anuncio de Javier Milei sobre un posible tratado de libre comercio con Estados Unidos, encendió las alarmas en el Mercosur por las prohibiciones de este tipo de acuerdos unilaterales entre sus miembros.
“Estamos buscando impulsar, durante este año, un tratado de libre comercio con Estados Unidos, un tratado que debería haber sucedido hace dos décadas”, fueron las palabras del presidente argentino este domingo en el Instituto Milken, dedicado a las ciencias económicas.
El conflicto con el ente sudamericano nace desde sus mismas bases, ya que, según estipula el Estatuto de Asunción, este tipo de tratados debe efectuarse con el consenso de los otros miembros.
Dicho conflicto de intereses cuenta con un precedente no muy lejano en el tiempo, cuando la Uruguay de Luis Lacalle Pou intentó cerrar un tratado de libre comercio con China, el cual fue rechazado por sus pares del Mercosur.
Por este motivo, el presidente argentino se ha referido en varias ocasiones al Mercosur como una “prisión” económica y “un escollo para el progreso de los argentinos“. En esta línea, en la última cumbre del ente en Montevideo, Milei aseguró que el Arancel Externo Común que impone Mercosur “nos cerró innumerables vías comerciales”.
Desde el Gobierno de Brasil, presidido por Lula da Silva, se afirmó que están abiertos a cerrar un acuerdo con el gigante norteamericano, siempre y cuando sea en el marco del Mercosur y no de forma separada.
