Foto: El Sol.

Menos de la mitad de la provincia de todo el país cuenta con los datos de todos sus estudiantes de los tres niveles obligatorios de educación, es decir, Inicial, Primario y Secundario. La información fue revelada por un estudio del Observatorio Argentinos por la Educación que se realiza desde hace cuatro años y entre las que tienen información de sus alumnos se encuentra Mendoza.

En un contexto donde la tecnología toma cada vez más terreno – con el análisis de la big data y el desarrollo de la inteligencia artificial – “la gestión y el uso de datos se ha vuelto indispensable para tomar decisiones basadas en evidencia”, señala el documento.

Fuente: Observatorio Argentinos por la Educación.

Por ello, contar con un sistema de información educativa nominal es fundamental para acompañar las trayectorias de los alumnos y detectar dificultades, casos de deserción y otras problemáticas educativas.

Acerca de los datos nominales

El informe se llamó “Sistemas nominales de información educativa en Argentina”, fue elaborado por Flavia Ferrari Inchauspe, Leyre Saénz Guillén y Víctor Volman y se realizó de manera online con información de las 21 jurisdicciones. Formosa, Neuquén y Tierra del Fuego no respondieron la encuesta.

De todas las provincias participantes, únicamente cuentan con datos de todos sus estudiantes. Ellas fueron: Córdoba, Chubut, Mendoza, Santa Fe, La Pampa, Jujuy, La Rioja, CABA, Entre Ríos y San Luis.

El estudio detalla que la información de los alumnos es una herramienta clave para contar con “registros actualizados del ausentismo y las calificaciones de los estudiantes”. También posibilita a las instituciones a desarrollar Sistemas de Alerta Temprana (SAT) que, al utilizar datos de asistencia y otros indicadores, “contribuyen a identificar y prevenir situaciones de riesgo de deserción escolar”.

Fuente: Observatorio Argentinos por la Educación.

“La información recabada por los sistemas de información (SIGED) puede constituir una fotografía dinámica y completa del sistema, abarcando desde el desempeño individual del alumno hasta el funcionamiento del aula. Al analizar estos datos y retroalimentar el sistema, dotamos a docentes y directivos de información relevante para mejorar las estrategias de aprendizaje”, indica Ferrari Inchauspe.

Pese a que sólo la mitad de las provincias del país cuenta con datos de los alumnos, es meritorio destacar la evolución respecto a años anteriores, donde se muestra un incremento de su cobertura en 10 puntos en los últimos tres años.
En 2023 se contaba con datos del 84% de la matrícula de los niveles inicial, primario y secundario de todo el país, mientras que en 2021 la cifra era 74%.

“Este informe muestra avances significativos en la cobertura de datos educativos nominales como herramienta para mejorar la gestión, lo que es una buena noticia. Pero también evidencia algunas brechas críticas entre el potencial de estos sistemas y su implementación efectiva. La clave está en convertir estos avances en herramientas útiles para docentes y comunidades, promoviendo un cambio cultural que valore y utilice la información como motor de mejora continua”, indica Miriam Preckler, Directora de Educación de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.