Todo indica que el proyecto recibirá el visto bueno de la mayoría de los integrantes de la cámara alta.

Tras el repudio generalizado que generó la noticia del nuevo aumento que llevaba sus sueldos a unos $ 9 millones por mes, los senadores nacionales darán marcha atrás con la polémica medida.

Los jefes de bloque no sólo le solicitarán a la vicepresidenta Victoria Villarruel que deje sin efecto el aumento que el Congreso le otorgó a los trabajadores parlamentarios. También renunciarán al enganche que le permitía acceder al incremento acordado en paritaria por los empleados legislativos.

El escándalo estalló este lunes cuando se confirmó una suba de 6,6% en dos tramos para los empleados del Congreso que, por ley, se trasladaba a las dietas de los senadores.

Con esa mejora, los sueldos brutos de los senadores iba a pasar de $ 1,9 millones a principios de año a $ 9 millones en agosto (quedando en $ 7,8 millones con los descuentos).

Cerca de Villarruel indicaron que la única forma de dar marcha atrás con el enganche de las dietas de los legisladores con la paritaria legislativa es que lo vote el cuerpo. La idea que se maneja por el momento sería la convocatoria a una sesión especial para este jueves para aprobar una nueva resolución para retroceder con la mejora salarial y establecer un nuevo método para actualizar los sueldos.

La decisión fue conocida luego de que el presidente Javier Milei arremetiera contra los senadores y definiera el aumento como “una burla” y “una traición al pueblo argentino”.