Marcela Tapia decidió terminar la Secundaria a los 54 años. Fotos: El Sol.

Como “meta personal” y con el apoyo de sus dos hijas; bajo estas motivaciones Marcela Tapia decidió empezar la Secundaria a sus 56 años. Precisamente, fue en 2022 cuando asistió al CENS 3-456 “De la Libertad” por primera vez. Hoy, más de dos años después, con 58 años, la mujer no solo se encuentra en la etapa final de sus estudios, sino que también resultó electa abanderada nacional de la institución ubicada en Guaymallén.

Empecé porque era una asignatura pendiente, una meta personal. A la edad de hacer la Secundaria no la quería hacer; era chica, trabajaba y hacía cursos. Un día estaba hablando con una amiga y me dijo de terminar los estudios. En un principio pensé para qué, si nadie me lo pide, pero después me anoté por curiosidad y en el CENS me recibieron tan bien que decidí iniciar y hoy ya estoy terminando“, expresó Marcela, en diálogo con El Sol.

Con el apoyo de toda su familia, hace más de dos años la alumna que combina estudio con trabajo, asegura que cumplir con sus responsabilidades es complejo, pero remarca que siempre “hay que seguir”.

Foto: El Sol.

“Ahora estoy trabajando en un mercadito. Entro a las 11 y salgo a las 17, de ahí me voy en micro al CENS, ya que las clases arrancan a las 19 y terminan a las 22:30. Es muy difícil estudiar y trabajar, pero hay que seguir. En la semana no tengo tiempo de hacer todas las tareas, por eso lo de la escuela lo hago el fin de semana, principalmente los domingos. Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy a full”, contó.

No obstante, Marcela no solo cumple con su trabajo y el cursado, llevando sus materias al día, sino que además, a principios de año, fue designada abanderada nacional.

Fue una sorpresa. Si bien tengo buenas notas, también tengo otros compañeros a los que les va muy bien. No lo imaginaba; para mi es un orgullo poder portar la bandera nacional. Me sacrifico mucho por poder cumplir y terminar los estudios, reflexionó.

Más allá de la edad

Un ejemplo de superación y esfuerzo, así describen a Tapia desde la propia institución. Hoy, a sus 58 años, asegura que nunca es tarde, y que siempre se está a tiempo de cumplir metas y sueños, sin importar cuál sea la edad.

Cualquier edad es un buen principio para todo lo que quieran. Nunca es tarde. Hasta el último momento uno tiene la posibilidad de empezar algo. Como una persona que está a un paso de poder jubilarse, hacer esto me da orgullo y me genera expectativas“, repite con convicción.

Sin embargo, Marcela afirma que lograr su gran objetivo no sería posible sin el apoyo de la escuela ubicada en Villa Nueva, a quien ella define como espacios de contención.

Estoy muy contenta y agradecida con los profesores, con el director. Yo incitaría a los que tengan ganas de terminar o de empezar la Secundaria a venir a los CENS. Son espacios muy acogedores, que te ayudan en todo sentido. Los profesores son personas totalmente sencillas, accesibles. No solo adquirí muchos conocimientos, sino que también aprendí mucho a nivel vida“, reflexionó la mujer.

Foto: El Sol.

A futuro

Garantizando que todavía no define qué hará cuando culmine sus estudios a finales de año, Marcela destaca que quiere seguir formándose, y espera que una vez que se reciba, se abran puertas.

Tengo tantas cosas en este momento, que todavía no sé qué voy a hacer. Por ahí pienso que podría seguir con Inglés o Escritura, trabajando por medio de la computadora; pero primero quiero terminar este año y después ver. Se me van a abrir un montón de puertas, no sé cuáles son, pero se van a abrir“, comentó la mujer.

Y concluyó: “Me llevo lo mejor de todo esto. He conocido gente maravillosa, los profesores, el personal, mis compañeros. Se saca mucho de las otras personas”.

Por su parte, las personas interesadas en completar sus estudios Primarios, o empezar o terminar la Secundaria, tienen la posibilidad de hacerlo a través de los 142 CEBJA (escuelas primarias para jóvenes y adultos) y los 119 CENS (escuelas secundarias para jóvenes y adultos).

Foto: El Sol.