El dictador chavista, Nicolás Maduro.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, volvió a insultar a Javier Milei en el marco de un acto de campaña, a menos de una semana de las elecciones presidenciales en su país. El video de este momento se ha viralizado con rapidez en las redes sociales.

Los agravios se dieron este domingo en un mitin de campaña en el estado venezolano de Nueva Esparta. Allí el jefe de Estado de Venezuela utilizó la imagen de Milei para movilizar a sus votantes en contra de Edmundo González Urrutia, candidato opositor de derecha y favorito en las encuestas.

Ese Milei es un malparido nazi fascista, es un malparido que le está pasando la motosierra a los trabajadores y a las trabajadoras“, describió Maduro.

Siguiendo en esta línea, el candidato oficialista preguntó a los presentes si es que quieren que “pase en Venezuela lo que está pasando en Argentina“, señalando la situación actual del país como un “desastre social“.

El uso de la actualidad argentina como un agravante en contra de sus adversarios políticos, no es nuevo en la estrategia de campaña de Maduro, quien en reiteradas oportunidades arremetió contra Milei.

Como respuesta a estos ataques, el portavoz oficial de la Presidencia, Manuel Ardoni, señaló que “Maduro es un personaje que se ha transformado en un dictador. Y las palabras de un dictador no ameritan un análisis“.

Maduro se enfrentará el próximo domingo 28 de julio a posiblemente las elecciones más complicadas en su carrera política.

Según la encuestadora estadounidense ClearPath, el candidato Edmundo González Urrutia, del partido de coalición Plataforma Unitaria Democrática (PUD), sería el favorito para ser electo presidente de Venezuela, lo que cortaría con una racha de 22 años de mandato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Preocupación de Lula da Silva ante las declaraciones de Maduro

Los discursos extremistas del actual presidente venezolano, quien días atrás definió que en caso de perder los comicios en su país habría un “baño de sangre“, provocaron las inquietudes de tanto rivales como aliados políticos.

Este es el caso de Lula da Silva, presidente de Brasil, quien aseguró haberse asustado con la declaración del baño de sangre. Además, le señaló a su par venezolano que “el que gana se queda y el que pierde se va“.