Tiene 20.000 metros cuadrados de superficie, cinco patios interiores y tres iglesias. El Clementinum de Praga puede presumir de ser el segundo complejo arquitectónico más extenso de la ciudad –por detrás del Castillo de Praga–, así como una de las mejores muestras de arquitectura barroca en Praga.
Primitivamente habitado por los jesuitas del siglo XVI –cuando tan sólo era una pequeña capilla y, más tarde, ampliado y reconvertido en parte de la Universidad Carolina de Praga– el Clementinum y su larga historia esconden un pasado rebosante de intelectualidad, ciencia y cultura.
Mediante visitas guiadas, el interior del Clementinum revela lugares tan interesantes como la Capilla de los Espejos, la Sala de los Meridianos o la Sala Barroca de la biblioteca, además de unas vistas inmejorables de la ciudad de Praga desde lo alto de la antigua Torre Astronómica.

Orígenes
Data del siglo XI, en torno a la humilde iglesia de San Clemente, de la que hereda el nombre. Este pequeño templo, en tiempos primigenios de estilo gótico, fue ocupado por la orden dominicana en 1227 y vendido, a su vez, a los jesuitas a partir de 1556.
Desde entonces, la pequeña iglesia tuvo sucesivas ampliaciones y remodelaciones que, además de adoptar el estilo barroco, terminaron por convertirla en uno de los colegios jesuitas más grandes del mundo. El complejo pasó a acoger cinco patios, tres iglesias, dos torres, un colegio, una biblioteca, un teatro, un observatorio y hasta una imprenta.
Tal fue el crecimiento que, en 1622, los jesuitas también pasaron a dirigir la antigua Universidad Carolina, histórica rival de la institución religiosa en Praga.
Tal acumulación de poder por parte de los jesuitas llegó a su fin en 1773, cuando fueron expulsados del país por decreto del papa Clemente XIV. Así, el complejo constructivo pasó a manos del Estado, quedando declarado como Biblioteca Imperial y Real Universitaria y Pública, la primera biblioteca de depósito legal de Europa Central.
La creciente acumulación de ejemplares a lo largo del tiempo –fruto de leyes que obligaban a las imprentas de toda Bohemia a entregar ciertos ejemplares– culminó en 1918, cuando la recién creada Checoslovaquia cambió el nombre de la institución por el de Biblioteca Nacional.
La biblioteca acumula más de seis millones de libros, con incrementos anuales cercanos a los 70.000 ejemplares. Además, desde la consideración de Praga como Capital Europea de la Cultura en el 2000, los espacios del Clementinum han sido renovados y abiertos al público por medio de visitadas guiadas.
Lugares para visitar
Capilla de los Espejos
De estilo barroco, sus paredes acogen multitud de espejos y pinturas, así como el órgano que supuestamente tocó Mozart durante una de sus visitas a Praga en el siglo XVIII. Además, la conexión histórica de esta sala con la música clásica la ha convertido en el escenario por excelencia de los conciertos que el Clementinum organiza regularmente, con partituras de grandes músicos como Vivaldi, Mozart, Dvořák, u otros.

Sala Barroca de la Biblioteca
Aparte de la enorme sala de estudio que el Clementinum posee (y de la cual hacen uso cada día los estudiantes de Praga), la gran joya del complejo se encuentra en su Sala Barroca. Se trata de un espacio con una amplísima y variada ornamentación que se ha mantenido intacta desde el siglo XVIII.
Se pueden ver numerosos frescos de santos jesuitas y mecenas de la universidad dibujados en el techo, hileras de globos terráqueos y relojes astronómicos en el centro, o estanterías repletas de antiguos manuscritos y valiosos facsímiles como el Códice de Vyšehrad o la Crónica de Dalimil. No por casualidad, Jorge Luis Borges decidió ubicar la narración de uno de sus relatos en la Biblioteca del Clementinum. En él, uno de los bibliotecarios terminaba encontrando a dios escondido en un viejo ejemplar.
La Sala de los Meridianos y la Torre Astronómica
La Torre Astronómica fue construida a mediados del siglo XVIII y utilizada por científicos como Josef Stepling para realizar los primeros pronósticos meteorológicos. Tiene 68 metros de altura, sus vistas 360 grados permiten contemplar en la distancia lugares tan representativos como el Castillo de Praga, o la sombría iglesia de Nuestra Señora de Týn. Si bien un tramo del ascenso puede realizarse en ascensor, los últimos 87 escalones han de subirse a pie.

Datos útiles
Dirección: Mariánské nám. 5, 110 00 Staré Město, ciudad vieja, Praga
Visitas guiadas: los 365 días del año: de 10am a 4.30pm en enero y febrero; hasta las 6pm de marzo a octubre y hasta las 5pm en noviembre y diciembre.

