Los Pumas 7 derrotaron a Nueva Zelanda en las semifinales del circuito mundial de Rugby Seven por 21 a 14 y este domingo a partir de las 15.26 buscará el oro ante Francia.
Fue una victoria brillante, con un equipo diezmado, sin Matías Osadczuk, Marcos Moneta y con Luciano González llorando de dolor e impotencia, debiendo salir en carrito por una lesión que seguramente complicará su futuro.
La victoria ante los All Blacks es especial no sólo por el rival, sino por la diferencia que existe en el historial entre ambos. Se habían enfrentado en 98 partidos oportunidades y los Pumas 7 solo habían podido vencerlos en 16 y conseguir además una igualdad. Los restantes 82 habían sido derrotas.
El partido arrancó torcido para los argentinos que se encontraron rápidamente debajo en el marcador con try de Joe Webber y posterior conversión de Andrew Knewstubb.
La cosa se ponía pero Luciano González tuvo que salir lesionado. Pero en su lugar ingresó Matteo Graziano, “la Garza“, que tuvo su mejor partido con el combinado nacional.
En su primera aparición, Graziano anotó y con la conversión de Pellandini igualó el marcador en 7. A pesar de esto, los All Blacks volvieron a golpear y cuando parecía que se iban al descanso arriba en el marcador, apareció “la Garza” nuevamente para igualar las acciones en 14.
En la segunda parte se vio lo mejor de los dirigidos por Santiago Gómez Cora, quienes se mostraron sólidos en defensa y aprovecharon sus oportunidades para ganar el partido.
Cuando faltaba poco para finalizar el encuentro, apareció otra vez Mateo Graziano para poner su tercer try en el partido y darle una histórica victoria al conjunto argentino que buscará coronar un año excepcional ante Francia.
