En junio, el Gobierno nacional aplicará una doble maniobra sobre las tarifas de gas y luz. Por un lado, volverá a congelar las subas que estaban previstas. Por otro, comenzaría la quita de subsidios sobre los usuarios de ingresos medios y bajos.
Esta maniobra, una doble Nelson como se utiliza en el mundo de la lucha libre, tiene tiene dos finalidades.
En el primer caso, el Ministerio de Economía quiere seguir conteniendo la inflación que se ha desacelerado en los últimos meses. Con la tarifa frizada, el Gobierno calcula que tendrá menos impacto en los precios.
En el segundo, Luis Caputo no quiere que entre en peligro el equilibrio fiscal, por lo que reducirá los fondos que se aportan para subvencionar a los consumidores que pagan menos de un 5% del costo total de la energía.
La medida ha generado el descontento en las empresas a cargo de la distribución de la energía, porque es el segundo mes consecutivo que frenan los aumentos ya acordados. A futuro, la cuestión que se traslada es cómo se actualizará mensualmente la boleta del servicio.
Una de las alternativas es apelar a las expectativas de inflación que las consultoras y bancos privados analizan en el REM. Estos ingresos que ahora no recibirán las empresas, serán reconocidos el año próximo por el Estado.
Por ahora, los fuertes aumentos que llegaron a las boletas sirvieron para recomponer el estado de las distribuidoras, pero se aplicaron además con el esquema vigente de subsidios.
En el decreto 465/2024, la Secretaría de Energía plantea un nuevo esquema de transición entre junio y noviembre para los usuarios N2 -aquellos de ingresos bajos- y N3 -ingresos medios-, en tanto que no habrá cambios para los N1 -ingresos altos, que pagan la tarifa plena-.
Esa transición podría prorrogarse por seis meses más para cuando estén las condiciones para aplicar la Canasta Básica Energética.
En tanto, el Gobierno aclaró con ese decreto que se reducirá el bloque de consumo en los sectores de ingresos medios -N3-, que están entre 400 kwh y 650 kwh por mes, según la provincia y la época del año. Actualmente, por el excedente de energía, hay que pagar la tarifa plena.
Mientras que el usuario N2 está cubierto en su totalidad por el subsidio, lo que habrá es un tope en el consumo con subvención estatal.
Los criterios de exclusión serán varios, además, para evitar la superposición de subsidios, entre ellos, la zona fría o la tarifa social. Incluso, si un usuario tiene prepagas o compró dólares.
Con información de Infobae.
