Más de tres años después de la pandemia de coronavirus, un nuevo informe científico dado a conocer esta semana generó preocupación entre la población que había sido inmunizada con AstraZeneca. El motivo tiene que ver con que el laboratorio que produjo la vacuna admitió que el medicamento puede causar reacciones adversas graves en casos muy raros.
Se trata de un síndrome de trombosis con trombocitopenia que afectaría a un número pequeño de la población, con una tasa de 0,05 cada 100 mil aplicaciones.
Independientemente de los informes, los profesionales advierten que no se puede precisar cuál es la relación de la trombosis y las causas generadas por la vacuna y eso tiene que ver con que hay muchas causas preexistentes. Por eso, recomendaron a las personas que tienen enfermedades venosas o várices que realicen los controles pertinentes.
Mejor prevenir que curar
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza, Iris Aguilar, jefa de Inmunizaciones de Mendoza, explicó que el informe de este laboratorio no es nuevo y que Nación ya había alertado de los efectos adversos de la vacuna.
Por otro lado, detalló en el Monitor Público de Vacunación consigna cuantos mendocinos se vacunaron, pero no discrimina la marca de la vacuna.
El flebólogo Alejandro Farmache (Mat. 4689) detalló que “durante la pandemia y luego de esta se ha observado un número mayor de pacientes con trombosis, pero no necesariamente tienen vinculación directa con la vacunación”.
“Obviamente, todas las vacunas van a generar un efecto secundario, pero las estadísticas que se han conocido son muy bajas. Aunque, insisto, no hay relación directa entre causa-efecto”, agregó.
A modo de ejemplo, el profesional contó que durante la pandemia atendió muchísimos casos de trombosis, la mayoría había padecido coronavirus y no se habían vacunado.
“En ese entonces, un estudio determinó que todos los pacientes que tenían insuficiencia venosa o várices eran más propensos a padecer trombosis cuando tuvieron covid“, remarcó.
“Es importante prevenir, sobre todo cuando se tiene enfermedades venosas, porque es predisponente para la trombosis, máxime cuando hay Covid-19, porque el virus tiene la propiedad no solamente de aumentar la coagulación, sino que también lesiona las paredes venosas“, cerró.

El lado B de AstraZeneca
Del informe del laboratorio también se desprende que los otros dos síndromes de mayor incidencia para AstraZeneca fueron el de trombocitopenia autoinmunitaria (0,03 cada 100 mil) y el de Guillain-Barré (misma proporción).
Según se supo, varias personas demandaron a la compañía multinacional por los efectos adversos de las inoculaciones que se dieron durante la pandemia del 2020. Pese a ello, los especialistas recomiendan la vacunación para evitar diferentes enfermedades.
“Está claro que la vacunación contra el coronavirus fue esencial para evitar que miles y miles de personas murieran, de modo que esta y otras vacunas fueron herramientas vitales en la pandemia”, expresó Farmache.
Por otro lado, en enero de este año, el Ministerio de Salud de la Nación publicó por primera vez un informe detallado sobre los efectos adversos graves asociados a la vacunación.

En un total de 64.010 efectos adversos registrados en todo el país (sobre más de 100 millones de aplicaciones), sólo 3.149 fueron graves.
La vacuna AstraZeneca fue la que mayor diversidad de efectos adversos graves tuvo y acaparó 19 de las 33 enfermedades relevadas. Le sigue en orden la Sputnik V, con 15 afecciones diferentes; Sinopharm, con 10; Pfizer, con 7; y Moderna, con 5.
El síndrome de trombosis, con una tasa de 0,05 cada 100 mil aplicaciones fue el trastorno con mayor incidencia con AstraZeneca. También se detectó con la Sputnik V pero con una tasa bastante menor: 0,009 cada 100 mil.
