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En las últimas décadas, la ingesta de carne en la dieta de muchos argentinos comenzó a disminuir paulatinamente. Lentamente, las personas han comenzado a incorporar un estilo de vida que incluye vegetales y granos. No se trata de un cambio menor, sino que afecta la alimentación, la actividad más básica del ser humano junto con la de reproducción.

Para muchos, el veganismo es una filosofía y un estilo de vida, que se ha popularizado con el correr de los años, y promueve una alimentación sana y libre de crueldad y maltrato animal. Pese al crecimiento, aún son muchos los profesionales que lo miran con recelo.

El próximo miércoles 1 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Veganismo, que se realiza desde 1994 y fue elegido por la Sociedad Vegana del Reino Unido, cuando cumplió 50 años, creada por Donald Watson.

El veganismo se impone y crece

Según un estudio efectuado por la consultora Kantar Insights Division a pedido de la Unión Vegana Argentina (UVA), 4.005.000 personas eligen este tipo de dieta en la Argentina.

Manuel Alfredo Martí, presidente de la UVA afirmó que, según los últimos relevamientos realizados en 2022, “la población vegana en el país pasó a ser el doble desde el 2019, representando entre un 20% y un 21% del total poblacional“.

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A la hora de desglosar el perfil de los veganos, trascendió que el rango etario entre 35 y 49 años es el más adepto y entre los activistas, el 52% son mujeres, mientras que el 48% son hombres.

Asimismo, Martí recalcó que “son muchos los adolescentes que están adoptando una dieta vegana como una manera de establecer su identidad, barajándose razones ligadas al medioambiente, preocupación por el bienestar animal, hambre en el mundo o creencias religiosas, a diferencia de los adultos, que el seguimiento de la dieta se asocia a mejorar su salud “.

“El veganismo es mucho más que una dieta, es una posición ética que rechaza el uso y la explotación de los animales para cualquier fin. Esto pasa a nivel mundial y hoy lo que está pasando es la revolución más importante en la historia de la humanidad. Se trata de una revolución pacífica y se debe a la toma de conciencia con lo que les ocurre a los animales, el sufrimiento y la crueldad a la que son sometidos”, agregó el titular de UVA.

La postura de los nutricionistas

A pesar del crecimiento exponencial que la población vegana ha tenido en los últimos 20 años, existe un recelo por parte de los profesionales especializados en nutrición sobre este estilo de vida.

No todos los nutricionistas comparten las ideas adoptadas por los veganos, sobre todo, en lo que concierne a la elección de no incorporar carnes en su dieta diaria.

Para la nutricionista Gabriela Rivara (mat. 1134) lo importante siempre es tomar una decisión respecto a la hora de alimentarse basándose en la evidencia, en el conocimiento que la ciencia ofrece.

“Es muy necesario tener en cuenta los beneficios y las potenciales carencias que puede generar un estilo de alimentación, no sólo vegano, sino otras como la Keto, incluso, la dieta occidental, que está lejos de ser saludable”, agregó.

En lo que concierne con la alimentación vegana, la profesional recomienda resaltar ciertos nutrientes carentes: como por ejemplo la vitamina B12, muy importante para el cuerpo que sólo se encuentra en alimentos de origen animal.

“Lo que se recomienda a los veganos es suplementar con alimentos de origen vegetal como la espirulina, que es una pseudo vitamina B12 que genera falsos positivos, por lo que siempre es importante ver el origen del suplemento de la vitamina”.

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Otro nutriente crítico o carente en la dieta vegana es la ausencia de proteínas. El calcio de origen vegetal tiene muchos antinutrientes como el ácido fítico. “En estos casos, siempre es conveniente activar todo lo que son frutos secos, cereales, previamente remojados”, recomendó Rivara.

A modo de síntesis, la profesional advirtió que “si uno quiere tener una dieta vegana tiene que tenerla bien organizada, con alimentos de calidad. Lo importante es mejorar la alimentación, comer comida real y disminuir los ultraprocesados”.

Por su parte, Yanina Mazzaresi, subsecretaría de Planificación y Coberturas Públicas, del Ministerio de Salud, contempló “no recomendar la alimentación vegana, salvo que estén seguidos por profesionales de la salud y usen suplementos nutricionales”.

Además de los riesgos nutricionales mencionados por su colega, Mazzaresi agregó calcio, hierro, zinc ácidos grasos como el Omega-3.

“Estos nutrientes se encuentran principalmente en alimentos de origen animal. Es importante asegurarse de obtener suficientes fuentes alternativas de estos nutrientes a través de suplementos y una planificación cuidadosa de la dieta”, cerró.