Debido a la sospecha por una posible violación en la seguridad, la Suprema Corte de Justicia definirá este martes la postergación del examen de ingreso al Poder Judicial, que será el 23 de agosto.
El primer test que se tomó el 14 de junio para poder trabajar en Tribunales dejó una serie de dudas. En concreto, los ministros del tribunal quieren determinar si hubo una filtración de datos y por ello le pidieron un informe a los responsables técnicos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, que administraron la plataforma online. Ese informe ya fue respondido.
Con este expediente en las manos, este lunes por la mañana se reunieron los seis supremos -el presidente Dalmiro Garay está de licencia- y decidieron avanzar en la postergación del escrito por un mes más. Originalmente, el calendario marcaba que el segundo examen iba a tomarse el 19 de julio -el miércoles de la semana próxima-.
Además, estipulan que esta segunda instancia será presencial, por lo que desestimarían la plataforma Moodle para volver a los tradicionales concursos. En este caso, tendrían que rendir unos 2.000 inscriptos que pasaron la primera instancia.
Pero además los ministros discutieron la necesidad de que una comisión técnica evalúen las 300 impugnaciones que presentaron aquellos que no rindieron bien el 14 de junio.
Por último, el tribunal también puede llegar a resolver un punto más. Analizaron si es conveniente hacer público el listado de estos 2.000 personas que tienen que presentarse en la segunda fase.
Esto, en virtud de las sospechas que se dispararon luego del primer testeo. En este punto, una de las interrogantes que la Corte remitió a la UNCuyo es si uno de los responsables técnicos del sitio online filtró las preguntas a un familiar, que obtuvo el mejor puntaje en el concurso.
La Suprema Corte volverá a reunirse este martes por la mañana y sólo falta la firma a esta resolución, que permita evitar un escándalo institucional que también involucra a una casa de estudios universitarios.
